miércoles, 14 de diciembre de 2011

La moralidad for export de A. Abós


El escritor argentino Álvaro Abós escribió una nota para el diario El País titulada “Messi, el argentino diferente”. Destaquemos algunos pasajes.

Para empezar no hay mejor que el inicio:

Messi es el argentino distinto. Si un argentino es un italiano que habla la lengua de Castilla, Messi es de los argentinos que podrían ser ingleses u holandeses. Es difícil delinear estos rasgos sin caer en los prejuicios o los clichés. Desde ese punto de vista, un argentino (o quizás habría que decir un porteño) de caricatura es un tipo prepotente, malevo, llorón, astuto, tramposo y gritón.

“Es difícil no caer en prejuicios o clichés” escribe Abós y, acto seguido, se sumerge en ellos sin ningún rubor. El cliché del porteño (aunque Abós piensa en “argentino”; se da cuenta y ahí mete paréntesis) pareciera no contener ningún rasgo de corte positivo. Aunque no se especifican motivos “ingleses u holandeses” parecieran connotar todo lo contrario. De hecho, Messi es “el argentino diferente” porque podría pasar por inglés y holandés: es decir por poseer poca de la nociva “argentinidad”. 

En el siguiente párrafo los mejores valores humanos según Abós:

En cambio, Messi es un argentino tranquilo, voluntarioso, comedido, silencioso y digno, humilde y sereno.

¿Tenemos que pensar que Messi es “el argentino diferente” por ser poseedor de estos atributos (que, de hecho, los posee)? ¿Tenemos que pensar que “el argentino” de Abós carece de estos atributos? ¿Tenemos que pensar que estas son las virtudes inglesas u holandesas? ¿Tenemos que creer, en definitiva, que estos atributos son los mejores que pudiera encarnar el ser humano? 

Abós opone “prepotente, malevo, llorón, astuto, tramposo, gritón” (“su” argentino) a “tranquilo, voluntarioso, comedido, silencioso, digno, humilde, sereno” (“su”… ¿Messi? ¿Inglés, holandés?). 

Sigamos. 

Cada vez habrá menos maradonas y más messis porque los alevines que hoy descubre un ojeador de cracks son pulidos en fábricas como La Masia. Maradona, el salvaje, el loco, el imprevisible, sería hoy resocializado. Ya no hay lugar para los locos. Es cierto que esta transformación, la que va del futbolista en bruto al crack mediático de hoy, no es nueva, pues ya Jorge Valdano, contemporáneo de Maradona, se acerca, por su discreción, más a Messi que a Maradona.

Los adjetivos de Abós vuelven a dibujar “su” mapa moral. Maradona: “salvaje, loco, imprevisible”; Valdano: “discreción”. 

Barcelona y Nápoles son ciudades de gran cercanía geográfica, pero de índole bien distinta. La primera es ciudad del orden y la opulencia, de la armonía urbana. La segunda es ciudad de pasiones y desenfreno: bajo el desquiciado imperio berlusconiano, vive su total decadencia y yace aplastada por los detritus. Maradona, que fracasó en Barcelona, triunfó en Nápoles, donde es y será ídolo. Messi empezó a jugar en el Newell's Old Boys, club que fundó en 1903 el maestro inglés Isaac Newell's, pero se convirtió en Messi en el Fútbol Club Barcelona, fundado por el suizo Hans Gamper en 1899.

En el lombrosianismo social y urbano que dibuja Abós Barcelona y Nápoles se enfrentan. Barcelona: “orden, opulencia, armonía”; Nápoles: “pasión, desenfreno, desquicio, decadente”. Aunque se guarde de decirlo explícitamente para Abós estas dos ciudades “explican” (a la vez que oponen) a Messi y a Maradona. Todo es parejito y justo en el mapa moral de quien escribe. Además de las ciudades también los nombres propios y sus correspondientes nacionalidades “explican la diferencia” de Messi (oponiéndolo a Maradona). Newell’s fundado por un inglés y BCN por un suizo. Las razas y las banderas, para Abós, son claves para explicar las virtudes humanas. 

Maradona vio la luz en el Policlínico Evita, de Lanús, y se crió en humilde barrio Fiorito. Estos lugares son el corazón de la inmensa red urbana porteña que con diez millones de habitantes, muchos de ellos hacinados en barracas, asfixia la moderna Buenos Aires. En Fiorito, hasta el último yuyo es peronista. Por eso, los Kirchner usaron a Maradona (con su activo consentimiento) en la frustrada aventura de hacer del fútbol bastión del clientelismo político. Lo opuesto es la asepsia de Messi, que, protegido por la red institucional del Barça y la inteligencia de Guardiola, permanece ajeno a esos barros.

Otra vez el lombrosianismo de Abós: Maradona nació en un lugar miserable cuya miserabilidad “asfixia la moderna Buenos Aires”: civilización y barbarie. Y “peronismo”, que Abís cuida de referir en una oración aparte, lo que le da pie para arremeter contra sus odiados K en una liaison tan caprichosa como oportunista. Otra vez, también, la adjetivación moral: la “asepsia” de Messi (contra el infecto Policlínico Evita que vio nacer a Maradona). 

Las Heras, donde nació Messi, está muy lejos de Fiorito. Las Heras es un barrio de clase media al sur de Rosario. Ambas ciudades son muy distintas. Buenos Aires es el gigantesco Goliat tumultuoso e ingobernable. Rosario, ciudad crecida como quien no quiere la cosa a orillas del gran río Paraná, es más apacible (…) Esa modestia urbana ha tenido su expresión política: Rosario es gobernada hace muchos años por alcaldes socialistas, sin que el peronismo extravertido y confuso pueda entrar a ese feudo.

Sigue Lombroso: “Las Heras vs Fiorito” (clase media vs clase baja). Otra vez, también, los lugares y sus adjetivos: Bs As, “tumultuosa, ingobernable”; Rosario, “modesta”. Además: “socialismo” vs “peronismo” (“extravertido, confuso”). El anti peronismo de Abós, por todos conocido, no puede quedar afuera ni siquiera de ¡un texto sobre Messi! 

Lo que sigue del texto de Abós carece de mayor interés. Lo interesante es ver cómo el escritor traza su tejido moral: El Bien (todos los adjetivos mencionados+ Messi + BCN + Rosario + socialistas + Las Heras + clase media + ingleses + holandeses) y El Mal: (los adjetivos mencionados + Maradona +Nápoles + Fiorito + clase baja + peronismo + porteños + Policlínico Evita + los Kirchner). 

Difícil hallar un lugar más apropiado para un texto como el de Abós que el diario El País.

Mauricio Alonso.

1 comentario:

  1. buenas...
    Publiqué algo sobre la nota de Abós en el País (El País es uno de nuestros demonios familiares), y puse también un link para acá, puesto que tu post es muy bueno (iba a poner "también", pero me contuve, jajaja!)
    Saludos, y te agregamos a nuestro blogroll
    Rick

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