jueves, 31 de marzo de 2011

Expliquenmelo



5 de Abril de 2009. Lanata se despide del diario Crítica de la Argentina. 


"Debo ser una de las personas que más se ha despedido en los medios. Me despedí de Página/12, de Veintitrés, de la radio. Me despidieron de la televisión. Me he despedido como víctima de la fatalidad o como ejercicio de libertad. Hay quienes lo han visto como una especie de postura dandy: -Se aburre y se va - dicen, etiquetando.

Hace muchos, muchos años decidí vivir de acuerdo a lo que pienso. Vivo, entre otras
contradicciones, de levantar empresas sin decidirme a ser un empresario: no creo que el dinero otorgue la razón, ni siquiera que sea un mérito tenerlo. Siempre me causó gracia esa costumbre que lleva a los demás a felicitar al dueño de un auto o una casa nueva, “Te felicito”, dicen. Nunca te felicitan por tener una idea. Dirigir un diario exige no sólo luchar para captar lectores, tener buenas notas, comunicarlas con ingenio, pelearse con los otros medios, el poder, etc., sino también desvelarse por la distribución, el costo del papel, los ajustes de salarios, la falta de publicidad, las estrategias de crecimiento, los bancos y las cuentas. Comencé esta empresa con un veintiocho por ciento de su propiedad y después de volver –otra vez– a vender una casa y poner mis ahorros pero el vértigo del primer año paralelo al crecimiento del proyecto, llevó a que el necesario aporte del resto de los socios redujera mi participación a un 5%. Una empresa, claro, no sólo depende del dinero para comenzarla, sino del flujo para mantenerla mientras se estabiliza. Vivo de mi trabajo, no tengo capital y realmente no soy útil en la desgastante pelea entre quienes disponen del dinero y quienes lo gastan en la producción.

En acuerdo con el resto de los accionistas decidí dejar la dirección periodística de Crítica de la Argentina, aunque seguiré vinculado al diario escribiendo cada domingo el panorama político junto a Luciana Geuna y Jesica Bossi. Marcelo Figueiras, el presidente de la empresa, Antonio Mata, el resto de los accionistas y los editores de la redacción continuarán con su trabajo de siempre en un diario que crece y se consolida en el camino hacia su segundo año en el mercado.

Nuestro contacto, de todos modos, seguirá siendo cotidiano: desde el próximo martes 14 vuelvo a la televisión con Después de todo, un ciclo diario de 20.00 a 20.30 en el Canal 26. Y los domingos en Crítica de la Argentina. Sigo buscando, como ven, motivos para complicarme la vida.

PD: Párrafo aparte merece la reacción de ayer de algunos medios al informar con verdadera mala leche sobre esta noticia. Es gracioso y patético verse corrido por izquierda por Clarín: que el diario que convivió e hizo grandes negocios con los militares (Papel Prensa, junto a La Nación), gerenciado por la señora que se sospecha apropiadora de hijos de desaparecidos, que implementa el terror como política laboral (no tiene, por ejemplo, comisión interna) sostenga en un artículo sin firma que Crítica “moderó últimamente su posición sobre Kirchner” es tan torpe que resulta cándido. “Lanata se va por la caída en las ventas” dice Clarín luego de aclarar que no tiene cifras del IVC sino afirmaciones del mercado. Crítica tiene, sin embargo, cifras del IVC: en febrero Clarín cayó 61.875 ejemplares los domingos y 26.213 de lunes a viernes. Cifras altas incluso para los 250.000 ejemplares promedio de Clarín. El diario que montó ilegalmente Radio Mitre, que obtuvo Canal 13 del menemismo y logró la fusión monopólica del cable con Kirchner nos acusa de falta de independencia. Clarín no soporta que no le tengan miedo. Me hubiera gustado, al menos, dar esta pelea con Roberto Noble, su creador, y no con su lobbista Héctor Magnetto y el genuflexo señor Kirschbaum, cada día más encorvado por decir que sí. Nada de lo que digan sobre nosotros cambiará la imagen que ustedes tienen al mirarse al espejo."Fuente:Criticadigital.com.ar

Mirá vos


Diario La Capital (Rosario)

Argentina es el país donde más creció por año la tecnología limpia

La energía eólica aprovecha los mejores vientos de la Argentina. Argentina es el país donde más creció por año la tecnología limpia Argentina encabeza la clasificación mundial de crecimiento, año por año, en el uso tecnología baja en carbono, dice un estudio.

En términos de crecimiento año por año, Argentina encabeza la clasificación ya que aumentó la inversión en el 568 por ciento en 2010, comparado con 2009.

En muchos lugares de la estepa y la costa patagónica la velocidad media anual del viento supera los 9 metros por segundo y en algunos llega a los 11 e incluso 12; mientras que en la Europa continental rara vez superan los 8 metros por segundo. Esto importa, porque la potencia aprovechable del viento es función cúbica de su velocidad: dicho de otro modo, al doble de velocidad corresponde ocho veces más potencia.

Además de raudo, el viento patagónico es pertinaz: da altos "factores de capacidad", que indican el porcentaje de tiempo anual que un equipo alcanza su performance "nominal" (toda la que indica el fabricante). Si se trata de un equipo de 10 kilovatios, por ejemplo, el factor de capacidad tal o cual lugar indica qué porcentaje del año se alcanza a generar esta potencia cuando el equipo se instala ahí.

En la Patagonia los factores de capacidad son regularmente mayores del 40 por ciento, mientras que en Europa y Estados Unidos oscilan entre 20 y el 30 por ciento, y eso en las mejores ubicaciones continentales. Todo esto explica que un molino danés, español o alemán aquí generen dos veces más electricidad anual que en origen. Nuestro recurso es increíble. También es increíble lo poco que lo usamos. Alemania, país poco ventoso, tiene casi 10.200 megavatios eólicos instalados (y 60 mil puestos de trabajo generados en la industria eólica). Siguen los EEUU, con 4400 megavatios, y con un parque apenas inferior, en tercer lugar, ahora está España, que además desplazó hace poco a Dinamarca del segundo puesto mundial de exportaciones de molinos. En el año 2000, el giro económico de toda esta industria superó los 30 mil millones de dólares.

En Comodoro Rivadavia, Chubut, los 16 molinos daneses y españoles de la Sociedad Cooperativa Popular Limitada (Scpl) constituyen el mayor parque eólico de Sudamérica. Diseminados en diferentes puntos estratégicos del ejido urbano, aportan entre el 7 y 10 por ciento de la demanda eléctrica de la ciudad. Pero es imposible amortizar equipos importados con las tarifas eléctricas actuales: el único despegue posible para la generación eólica a gran escala en Argentina será con molinos nacionales y precios más razonables que los de los equipos importados. Es uno de los desafíos actuales de la empresa estatal rionegrina Invap.

Paradojas. La Argentina, país de paradojas, no llega a los 25 megavatios instalados y sólo fabrica equipos chicos, habiendo importando los pocos de gran porte que se ven en las pampas bonaerenses y patagónicas. El mayor esfuerzo en este sentido lo hicieron algunas cooperativas pioneras, como la de Servicios de Comodoro Rivadavia, (11 megavatios instalados), o municipalidades como la de Pico Truncado, en Santa Cruz (1,2 megavatio instalado).

Aunque las mayores granjas eólicas del país se han asentado respectivamente en las dos capitales nacionales del petróleo y del gas natural, nunca se pretendió que sustituyeran estos combustibles. Durante un tiempo Comodoro y Truncado "cerraron números" combinando generación térmica con eólica. Jamás intentaron iluminar sus ciudades a puro viento, sino usarlo para ahorrar hidrocarburos.

Durante dos décadas, Invap invirtió en evaluación del recursos, investigación, desarrollo y fabricación de equipos eólicos chicos, que hoy sigue fabricando y vendiendo. Ahora está además midiendo el viento en todas las provincias patagónicas. También puso imaginación, energía y dinero en participar del mayor programa eólico sudamericano, aunque hoy esa iniciativa duerma a espera de mejores vientos.

martes, 29 de marzo de 2011

Cipayismo vernáculo



No hay poder más certero que aquel que se aplica sobre el discurso. La prensa, históricamente, sabe de esto. Su capital más potente ha sido siempre la posibilidad concreta de operar en este sentido. Una concentración de empresas de medios nunca será equiparable a una concentración de empresas, por ejemplo, textiles. Las ambiciones monopólicas de algunos grupos vinculados a los mass media apunta a la monopolización de la subjetividad, a la construcción deliberada de un sentido común. De esto a hacer coincidir ese sentido común, esa subjetividad manipulada, con la defensa de intereses personales puede llegar a haber un solo paso.

El ejemplo cotidiano del Grupo Clarín sobrepasa estos argumentos al punto de que ya ni siquiera escatiman la evidencia de la operación. Es más, la hacen manifiesta, la explicitan. No cesan en la trampa de defenderse a ellos mismos, a sus propios y económicos intereses bajo el infundio y la entelequia de estar defendiendo los intereses de todos los ciudadanos.

Es cierto que una historia viciada respalda el accionar del Grupo. Viciada, sobre todo, por el poder político de todas las épocas; inclusive, seguramente, por muchos de los que hoy se ufanan de combatir la concentración monopólica. No debemos engañarnos en este sentido. El Grupo se maneja con las mismas herramientas que lo han conducido hacia su engrandecimiento, hacia un liderazgo casi absoluto, aunque hoy las condiciones contextuales hayan cambiado.

El Grupo Clarín está luchando por ser lo que siempre fue y, sobre todo, por mantener las condiciones de poder que le posibilitaron ser lo que es. Su modo de ser actual es el mismo de siempre. Hasta es posible que encuentren en su accionar una legitimidad incuestionada, aun cuando no pueden dejar de saber que trasvasan límites éticos todos los días. El Grupo Clarín va a luchar hasta el final; éste será para ellos, con toda seguridad, el día en que cambie el signo político del Gobierno Nacional.

Pero hay otros motivos por los cuales el grupo no va a cesar en su lucha. Con la excepción del oficialismo no hay ningún otro sector político que se disponga a cuestionar las relaciones de las empresas de medios con el poder político, las concentraciones monopólicas, las ventajas ominosas que dos diarios tienen para sí frente al resto, el caso de los hijos apropiados por Ernestina Herrera de Noble, la aniquilación de los derechos sindicales de los trabajadores y un largo etcétera. Nadie en el vasto arco opositor habla de estos temas. Por el contrario, todos se han alineado disciplinadamente con las empresas de medios, todos se encuentran obedeciendo los mandatos que bajan desde las editoriales y tapas de los diarios.

La certeza de la existencia de políticos dispuestos a continuar con un modo histórico de entender las relaciones de poder en la Argentina es, entre otras motivaciones no menos claras, lo que impulsará al Grupo Clarín y a sus aliados corporativos a dar batalla hasta el final. Fuimos, de hecho, testigos de la evidencia suprema en pos de mantener las viejas estructuras de poder: Magnetto sirviendo de anfitrión en su propia casa a la primera plana de políticos detrás de la presidencia (Macri, Reutemann, Duhalde, De Narváez, Solá).

No es en absoluto obligatorio sostener un acuerdo general con el gobierno en determinadas posiciones. Ahora bien, ¿es posible llegar a un nivel tan absurdo de patetismo y humillación como cuando el arco opositor decide alinearse, cada vez que así se lo requieren, con las empresas de medios? ¿Será Pino Solanas quién más bajo haya desbarrancado como para hablar de “democracia en peligro” en relación al bloqueo a Clarín e inmediatamente nos cuenta que se encuentra fuera del país y que sólo se ha enterado de algunas cosas por teléfono? ¿Cómo borrarán de sus cabezas sus antiguos votantes esa imagen de Solanas despotricando durante quince minutos contra los trabajadores y a favor de los empresarios de Clarín?

¿Cómo es posible que ningún político opositor se haya detenido un poco en el conflicto que condujo al bloqueo a Clarín? Hubo que escucharlo a Pinedo despotricar contra el bloqueo y afirmar que no estaba muy informado del conflicto laboral… ¿cómo ponerse a defender o a atacar una acción determinada si no se ha informado debidamente? Estamos viviendo un presente lleno de políticos que no hallan otra vía de mantenerse vigentes si no es militando para los intereses de empresas de medios. Cobardía política, apego a los viejos modos de hacer política, posiciones acomodaticias, especulaciones personales, cipayismo vernáculo, conservadurismo endémico: estos son algunos de los vicios con los cuales la gran mayoría de los sectores políticos se empecinan en continuar entendiendo al arte de hacer política.

domingo, 27 de marzo de 2011

Los cadáveres exquisitos de la prensa dominical antiK



O sea: "pase lo que pase todos morirán"

"(...) La agonía del ciclo histórico llegará, irreversible, más allá del resultado de octubre". (Van Der Kooynor, sobre el kirchnerismo).

Manual de Liberalismo (conceptos claves subrayados)


"(...)La fórmula kirchnerista es, como ha sido otras veces en nuestro pasado, el populismo , entendiéndose por tal la alegre distribución de los recursos entre una vasta clientela necesitada sin atender a la inversión, es decir, al futuro. Esta fórmula siempre desembocó al cabo de pocos años en crisis económicas. Pero esto no está ocurriendo ahora gracias a otro acontecimiento capital: el alza de los precios internacionales, particularmente de la soja. La demagogia populista, que había tenido hasta ahora patas cortas , hoy goza de patas, si no "largas", por lo menos "no tan cortas" debido a la nueva situación internacional. Alguna vez el economista Juan Carlos de Pablo dijo que "los argentinos hacemos las cosas mal y después nos asombramos cuando salen mal". Hoy, su certera frase se ha dado vuelta hasta convertirse en la paradoja de que al kirchnerismo, habiendo hecho las cosas mal, le está yendo bien (...)".

sábado, 26 de marzo de 2011

viernes, 25 de marzo de 2011

Muchos

Diario La Capital (Rosario)
La imponente concurrencia desbordó el Patio Cívico del Monumento Nacional a la Bandera.
Más de 30 mil personas marcharon para repudiar el golpe de Estado


Por Carlos Colombo / La Capital

La conmemoración del 35º aniversario del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976 tuvo en Rosario la marcha más importante e impactante que se recuerde. La movilización ocupó unas 20 cuadras, que recorrió desde la plaza San Martín, pasando por los Tribunales Federales de calle Oroño, donde se realiza el juicio de por la causa Díaz Bessone, hasta el Monumento Nacional a la Bandera, donde se leyó el documento que tuvo como eje el reclamo de avanzar con todas las causas por delitos de lesa humanidad, pero no olvidó reclamar justicia por Silvia Suppo, aparición con vida de Julio López y remarcar que desde mayo de 2003 los juicios a los represores tienen el rango de políticas de Estado.
   
Más de 30 mil personas fueron las que colmaron el Patio Cívico del Monumento y muchas de ellas quedaron en los laterales para acompañar a las Madres, Abuelas e Hijos. La cantidad de banderas, agrupaciones y, fundamentalmente rostros de jóvenes, dieron marco a la marcha, que como alguien leyó “acá está la semilla de los compañeros desaparecidos y de una generación de hombres y mujeres comprometidos con la lucha por una patria para todos, una generación heroica, que incluso dio su vida por una sociedad más justa, igualitaria y solidaria (...)”

jueves, 24 de marzo de 2011

24 de Marzo

(Garage Olimpo - Marco Bechis - 1999) (Salò o le 120 giornate di Sodoma - Pier Paolo Pasolini - 1975) (Roma, città aperta - Roberto Rossellini - 1945)

martes, 22 de marzo de 2011

Desfasados que ahora se desayunan



Se recordará el descarado artículo de Rosendo Fraga a horas de la muerte de Kirchner ("Sin Kirchner, Cristina puede asumir el poder") pero lo cierto es que, tanto antes como después, hubo infinidad de notas en las que se aseveró siempre, a fin de socavar la figura de la Presidenta, que ésta no era más que un títere de su marido a la hora de la comandancia. Resulta que ahora Laborda juega a desayunarse:

"(...) La explicación que brindan algunos analistas de opinión pública, como la socióloga Graciela Römer, es que, con la desaparición del ex Presidente, surgió la percepción en parte de la población de que Cristina Kirchner comenzó un nuevo período, que recreó las expectativas con que asumió en diciembre de 2007 y del que fueron borrados casi todos sus errores iniciales (...)"

Mediante este párrafo artero en su tercerización ("algunos analistas"; parte de la población") lo que Laborda no puede anular es la realidad de que tanto él como el resto de los escribidores de La Nación no pueden evitar vivir y permanecer en la retaguardia de la reflexión política. Resulta que durante años se complotaron para hacer creer que Cristina era un títere de Néstor y ahora, cuando la realidad les escupe la verdad en el rostro, trampean al reconocer que Cristina cambió luego de la muerte de su marido y que es por eso que los votos de la gente la acompañan.

Lo que sucede es que el hondo gorilismo y los deseos de ver eliminados de la faz de la política argentina a los Kirchner los conduce siempre al error, a la patraña, a la impostura. Cristina los estupidizó en tanto analistas políticos demostrándoles su firmeza en la comandancia. La Presidenta no le hizo caso al vetusto de Rosendo Fraga porque ella nunca fue movida por tramoyistas invisibles; basta con saber de la Cristina anterior a la Presidenta para darse cuenta.

Por conservadores, porque cada mañana leen y comentan las "opiniones" de otros conservadores como ellos, porque se niegan a salirse de la bibliografía liberal que los rige, porque "opinan" sin poder discriminar Deseo de Realidad, porque sólo gastan suela en las redacciones de las empresas que los alimentan, y por varias otras cosas más, Laborda, Fraga y los otros que ya sabemos, van a vivir hasta el último segundo en la retaguardia de la reflexión política, eternos desfasados que hoy juegan a desayunarse, cocodrilos con destino fatal de cartera. 

jueves, 17 de marzo de 2011

De qué hablamos cuando hablamos de la Derecha - Parte 1


HOY: FUNDACIÓN ATLAS 1853:

Nace en 1998 (“a nueve años de la caída del muro de Berlín”, dicen ellos mismos) a imagen y semejanza de la Atlas Economic Research Foundation, de Virginia, EEUU. Esta Fundación sin fines de lucro tiene, según explicitan ellos mismos en su sitio, una decidida Misión:

La misión de la Fundación Atlas1853 es liderar el cambio hacia una sociedad abierta basada en la defensa de la libertad individual, la existencia de límites institucionales a la acción del gobierno, la economía de mercado, la propiedad privada, la libre empresa, y el estado de derecho”.

Entre algunas de las personalidades reconocidas que integran la Fundación podemos encontrar a Álvaro Luis Alsogaray, hermano de María Julia, Roberto Cachanosky, columnista de La Nación, Carlos Escudé, hoy aparente nadador de otras aguas, el ya fallecido historiador José Ignacio García Hamilton, Rosendo Fraga, Álvaro Vargas Llosa, hijo de Mario.

Entre las dulces ovejitas que se enfilan en la Fundación encontramos a José Benegas, abogado, economista y acérrimo anti-kirchnerista al punto de reclamar desde su blog “juicio político a Cristina ya”. Entre otras changas el tal Benegas ha sabido ser columnista de Marcelo Longobardi en su programa Fuego Cruzado.

Otra es la periodista Malú Kikuchi. La mujer, una encarnizada odiadora de todo lo que contenga la letra K, tiene una radio y un sitio en el que se publican textos de Eduardo Menem, el propio José Benegas, Abel Posse, Álvaro Vargas Llosa, Rolando Hanglin, Pepe Eliaschev, Julio María Sanguinetti, Andrés Oppenheimer, Alfredo Leuco, Rosendo Fraga, entre otros. Ella misma gusta de escribir vehementes editoriales (golpistas editoriales) como una de noviembre de 2010 con motivo de la muerte de Néstor Kirchner titulada “¡Ha muerto el Rey! ¡Viva la Reina!” en la que el reciente fallecido pasa por poco menos que un psicópata. En su sitio de internet, entre publicidades de Toyota, Banco Ciudad, Fundación Axel Blumberg y “Malú Kikuchi se peina en Impagliazzo”, tenemos la fortuna de ver los libros recomendados por Malú: todos los de Yofre, “Chávez, de Bolívar al narcoterrorismo”, “La idolatría del Estado”, “La Patria enferma”, etc.

En el sitio de la Fundación Malú, además, figura dentro del grupo de Jóvenes Líderes junto, entre otros, a Juan Curutchet, presidente de la Fundación Bicentenario (cuestionada en 2004 por la Inspección General de Justicia que le negó la personería porque de su estatuto surgían “propósitos de lucro”) y otrora integrante de la UPAU, la organización estudiantil de la vetusta Ucedé.

Otro Joven Líder de Atlas es el insólito Santiago Lozano en cuyo sitio de internet argentinadays.com se despacha con términos tales como “Sóviet K” o “zarismo santacruceño”. Por supuesto que en su hogar virtual no podían faltar textos de Abel Posse, Alejandro Rozitchner, Cachanosky, Rolo Hanglin, etc.

Tanto Kikuchi como Benegas, Curutchet y Lozano fueron galardonados por la Fundación Atlas 1853 con el Premio a la Valiente Defensa de la Libertad 2006. Mismo galardón que un año después se le daría a Jorge Fontevecchia y al Rabino Bergman, entre otros.

El apellido que tanto la Fundación Atlas como el sitio de Malú (La caja de Pandora) han prácticamente eliminado es el de Julio Alberto Cirino. Compañero de Malú y parte del staff de la Fundación Atlas, Cirino fue detenido en 2008 por haber tenido un rol clave en tareas de contrainsurgencia en Latinoamérica. El hombre, ex agente de inteligencia (Batallón 601) durante la dictadura y buena parte de la democracia, además de operar como alcahuete de EEUU, supo pasar desapercibido como periodista, historiador, analista, crítico político y docente hasta el momento de su detención.

Uno de los líderes máximos de Atlas es Guillermo Yeatts, empresario ligado al sector petrolero, escritor de libros entre cuyos temas figura el “libre mercado del subsuelo”, es decir la no intervención del Estado en el negocio del crudo.

Otro de los fundadores es José Esteves, también ligado al sector petrolero, socio del Jockey Club y miembro honorario de la Orden militar-religiosa Los Caballeros de Malta.

En un link que dan en titular Héroes de la Libertad, la Fundación coloca a algunos de estos nombres: Juan B. Alberdi, John Locke, David Hume, Domingo F. Sarmiento, Adam Smith, Herbert Spencer, etc.

También singular y hasta insólito es el Test Ideológico que la Fundación propone en su sitio. Ya el encabezamiento no puede evitar la risa: “¿Dónde está Ud., en la izquierda, derecha, centro, o es Ud. un libertario? Si no está seguro: ¡TOME UN TEST IDEOLOGICO!”

Algunas de las preguntas son:

Preguntas sobre Libertad Personal:

¿Piensa que el gobierno NO debería regular la prensa, aún cuando las publicaciones pueden considerarse ofensivas, o capaces de promover el odio y la subversión? ¿Piensa que los padres deberían controlar la conducta de sus hijos y no el gobierno? ¿Piensa que la prohibición de las drogas ocasiona más daño que beneficios? ¿Piensa que se debería eliminar el Servicio Militar obligatorio (SMO) y reemplazarlo por un Servicio Militar voluntario?

Preguntas sobre Libertad Económica:

¿Piensa que es mejor para la población que los productos extranjeros ingresen libremente al país sin necesidad de tarifas o barreras que protejan a los productores locales? ¿Piensa que debe eliminarse el salario mínimo obligatorio para evitar un aumento del desempleo? ¿Piensa que deben privatizarse todas las empresas estatales, incluyendo la seguridad social, y que el gobierno sólo debe proteger los derechos a la vida, la propiedad y la libertad de las personas?

Algunas ideas que definen a la Fundación:

• “El sistema de la libertad es el sistema de organización social que permite satisfacer la mayor cantidad de necesidades materiales. Es un sistema espontáneo, sin planificación central. Marx bien lo bautizó como “anarquía del mercado”. Ciertamente es un sistema ordenado sin un planificador central. La libertad económica implica que cada persona en orden a sus deseos y voluntades puede intentar ejercer cualquier actividad siempre que no lesione derechos de propiedad de terceros”.

• “Poco puede hacer el estado o la política pública para cambiar esta realidad. El hombre actúa en este sentido, naturalmente. Sostenía Alberdi que “el estado poco puede hacer para generar riqueza, pero mucho para destruirla”.

• “Sin embargo, la generación de riqueza no es uniforme. Algunos individuos tienen más capacidades, mejores habilidades o más propensión al trabajo y a la creación. En algunos casos también juega la fortuna. Otros, menos previsores, laboriosos o físicamente más débiles, son creadores de menor nivel de riqueza. También, a veces la mala fortuna hace lo suyo”.

• “La política económica no puede perseguir el objetivo de igualar la distribución del ingreso. El objetivo debe ser que los más pobres mejoren rápidamente su estándar de vida, conforme a los beneficios que reporta su esfuerzo”.

Por último, un detalle de color: Fundación Atlas 1853 / 10 años defendiendo tu libertad. Dirección: Av. Alicia Moreau de Justo 740 – Puerto Madero. Buenos Aires. Argentina.

Los brasileños ni enterados (de la megalomanía de Pagni)

Folha.com de hoy:

17/03/2011 - 08h11
Brasil terá Carnaval prolongado para receber Obama, diz jornal argentino

O presidente dos Estados Unidos, Barack Obama, terá uma recepção de estrela do rock em sua visita ao Brasil neste fim de semana, afirma reportagem publicada nesta quinta-feira pelo diário argentino "La Nación".

"A recepção a Obama no Brasil terá características poucas vezes vistas. Poderia ser comparada com uma viagem do papa. Ou melhor, com a chegada de uma estrela do rock", diz o jornal.

O jornal comenta que a cidade do Rio de Janeiro já está cheia de cartazes convocando a população a acompanhar no domingo o discurso de Obama na Cinelândia, "cenário tradicional das grandes mobilizações cariocas".

"A festa de Obama parecerá uma prolongação do Carnaval", observa o diário, comentando que convocatórias ao ato do domingo foram feitas em programas dominicais de grande audiência como "Domingão do Faustão", "Fantástico" ou "Domingo Espetacular" e que um site criado pela embaixada americana no Brasil vai premiar as mensagens mais originais de boas-vindas ao presidente americano.

"O presidente dos Estados Unidos, apresentado como uma estrela pop, repetirá o trajeto de outras celebridades: uma foto sob o Cristo Redentor e um tour por alguma favela mais ou menos apresentável, onde lhe receberão com batucadas e apresentações de capoeira", relata o jornal.

ARGENTINA EXCLUÍDA

A reportagem observa que a Casa Branca pretende, com a visita, "desligar por um momento a imagem de Obama dos dissabores das políticas doméstica, de que vem de perder as eleições legislativas; e internacional, com a crise no Oriente Médio exigindo dele uma liderança mais categórica".

Outro objetivo, segundo a reportagem, seria mostrar que o antiamericanismo não é unânime na América Latina, como defendem os bolivarianos, e que "um presidente dos Estados Unidos pode se mover por praças, ruas e favelas e atrair multidões, mesmo em um país com altos níveis de pobreza e governado pela esquerda".

A reportagem afirma ainda que o Brasil oferece a Obama a vantagem de ter uma população com 50% de origem africana.

O texto do "La Nación" diz que tudo isso ajuda a entender por que o presidente americano excluiu a Argentina de sua viagem.

"Se há algo que Obama não precisa nestes dias atribulados é que o fustiguem, ou que lhe deem lições sobre o funcionamento do mundo, experiências às quais sempre estão expostos os interlocutores de Cristina Kirchner (presidente da Argentina)", diz o jornal.

A reportagem comenta que esse sentimento foi reforçado com a reação "destemperada" do governo argentino à exclusão do país da visita, que incluiu a apreensão de um avião militar norteamericano, acusado de transportar armas e drogas não autorizadas entre os equipamentos destinados ao treinamento de policiais federais argentinos.

miércoles, 9 de marzo de 2011

Choripanes para todos o la ausencia de argumentos




El presente político argentino, sobre todo lo que éste destila en su tamización mediática, nos viene ofreciendo una fuerte división de aguas. El reduccionismo pasional en el que solemos caer los argentinos a la hora de expresarnos, sumado a un presente político en el que ciertamente los proyectos parecen dibujarse a partir de sus decisivas diferencias, da como resultado un estado de confrontación de posicionamientos frente a la realidad política. Básicamente se trata de aquellos que apoyan y defienden el proyecto político que viene desde 2003 y aquellos que no. Entre ambas facciones brilla la discordia, esa misma que desde los medios hegemónicos se nos pretende vender como nociva e improductiva.

Me interesa pensar aquí en un juicio de valor por demás recurrente que uno de los grupos, aquel que fieramente se entrega al repudio de una y cada una de las medidas que toma el gobierno, aplica sobre el otro. Para este sector de la sociedad consumidora de política los del otro grupo, aquellos que acuerdan con el proyecto kirchnerista, lo hacen por el interés concreto del dinero. ¿Qué se puede pensar por detrás de esta idea?

Es harto usual escuchar o leer que tal o cual que defiende las políticas oficiales lo hace atraído por la posibilidad de réditos o ventajas económicos. Este juicio les tocó a actores, intelectuales, periodistas, políticos, deportistas, empresarios, productores, etc. “Lo hacen por plata” pareciera ser la única explicación para la lunática decisión de apoyar la política oficial. Este juicio sale de bocas tan civiles como la de un forista cualquiera como de la de un periodista de carrera como Lanata u otros.

Primero. Los que así piensan nos dan a entender que sólo son capaces de sostener una idea muy precisa del hombre: el hombre decide el color de sus pensamientos, la inclinación de sus ideas y las banderas que eleva sólo por interés personal y concreto. Se descarta la posibilidad de la elección sincera, desinteresada, gustosa. No encuentro motivos por los cuales creer que el que así piensa pertenece a otra clase de “hombre”, límpido e incorruptible.

Segundo. El “lo hacen por plata”, en tanto argumentación, no deja de ser por demás de simplista y haragana. Diría cómoda. La idea tiene el rápido propósito de tiznar al otro, al que piensa distinto, y acabar de una vez con la complejización que pudiera albergar el disenso. Se tacha de corrupto al otro y listo, se acabó la discusión. La idea, además, no deja de ser un tanto fantasiosa e infantil. Es desde todo punto de vista imposible que todos, absolutamente todos quienes en la sociedad apoyan a un equipo político lo hagan por intereses personales. De manera que el juicio es, por lo menos, reduccionista (porque anula la complejidad que implica toda diferencia de pensamiento con el prójimo) y artero (porque ensucia directamente y siempre sin pruebas la honestidad intelectual del otro).

Tercero. La infundada idea del “lo hacen por plata” supone una división de aguas entre gentes honradas y gentes corruptas. El que emite el juicio, por supuesto, se cuenta dentro de las primeras. Suponerse dentro de “la parte sana de la sociedad” ha sido siempre uno de los gestos característicos de las derechas autoritarias de la historia; tanto como el deseo de eliminación o alienación de la supuesta “parte enferma de la sociedad”.

Cuarto. El argumento de “lo hacen por plata”, su valorización tajante y estigmatizadora del otro diferente a mí en pensamiento y elecciones consecuentes, en realidad exalta la ausencia de explicación. Como no hallo motivos para comprender una elección política la ensucio atacando el origen deshonesto de quien la sostiene. “No te entiendo, te anulo”, sería el sofisma. Similar a cuando por el debate por la ley del matrimonio igualitario algunas voces asociaban al homosexual con un enfermo, un animal, un violador, un trastornado, etc. Sólo las mentes más reaccionarias (ignorantes y en consecuencia violentas) responden a una incomprensión con una invalidación del otro.

Quinto. “Es una lástima lo que le pasó a Víctor Hugo. Era un tipo al que le creía, pero, evidentemente, viendo lo que está facturando en Canal 9, y cómo le va en la vida, tengo que pensar que lo está haciendo por plata también”, respondió Lanata. ¿Por qué Lanata dice “pero evidentemente”? ¿Por qué, además, dice “tengo que pensar que…”? ¿Quién lo obliga a pensar de esa manera? ¿Cuál es la evidencia que él cree estar viendo? Lanata construye una relación de causa y efecto, de decantación, de la que se pretende mostrar como víctima: “tengo que pensar que...”: como si no le quedara otra posibilidad de argumentación. De lo único que es víctima Lanata en este caso es del ideario que baja todos los días desde los medios periodísticos que atacan al gobierno y a quienes deciden apoyarlo. “Era un tipo al que le creía”, también dice. Lanata no perdió su capacidad de creer en Víctor Hugo porque éste “se vendió al dinero estatal”; Lanata dejó de creer en VH porque comprueba que éste ya no piensa como él, como Lanata. Esto y decir que “el que ya no piensa como yo es un corrupto” es, casi, lo mismo.

Sexto. La idea de que quienes apoyan al gobierno lo hacen por dinero consume su validez si nos ponemos a ver en las otras porciones de la sociedad que estarían totalmente imposibilitadas de conseguir cualquier tipo de ventajas económicas directas del gobierno nacional. El ciudadano de a pie, como se dice. ¿Acaso el gran porcentaje de personas en todo el país que apoyan a Cristina también lo hace por dinero? ¿Acaso todos los que se han “sumado” al kirchnerismo lo hicieron como efecto de intereses personales? Y si hubo muchos que en un principio no acordaban con el proyecto oficialista y luego sí, ¿ese cambio de postura sólo puede ser entendido por la ventaja personal?

Séptimo. La idea de que todo lo vinculado al gobierno es autoritario y coercitivo mientras que la otra parte, aquellos que se paran en la vereda de enfrente, son todos demócratas e independientes es, no sólo falsa sino violenta. Tiznar al otro porque piensa distinto es violento porque es descalificador, reduccionista y elemental, es decir fascista.

martes, 8 de marzo de 2011

Nos mean y dicen que está lloviendo


La incontinente de Diana Conti dijo lo que dijo (Cristina eterna, reforma de la Constitución, etc.) y, por supuesto, los medios que ya conocemos quintuplicaron el eco de esas declaraciones. Los dichos de Conti, un maná para los directores de los diarios opositores, se transformaron, velozmente, en tema central en la política nacional. La Presidenta, buscando cortar de cuajo la novelería apocalíptica que la oposición periodística hizo con las palabras de Conti, dio por tierra con las versiones afirmando su completa falsedad.

¿Qué pasó después de este “corte de cuajo” de la Presidenta? Cabe suponer que el tema de “Cristina eterna” comenzó lentamente a desaparecer de los diarios, que su desactivación iría sumiéndolo en un olvido periodístico. No fue así, en absoluto. ¿Y por qué?

El contenido de las desafortunadas palabras de Conti no hizo más que revitalizar un viejo miedo atizado desde la prensa opositora: los maquiavélicos planes K para la eternización en el poder. Los dichos de Conti cayeron oportunísimamente para sacar del ropero este viejo recurso de fabricar miedo en relación a la monarquía K enferma de poder eterno (fueron periodistas diplomados y conductores de 4X4 impolutas los que han usado la palabra “monarquía” o “dinastía”). Las locas ideas verbalizadas de Conti fueron tan perfectas para los deseos de los medios que ya conocemos que hasta llegó a utilizar el adorado término por ellos pergeñado: “ultrakirchnerista”. Interpretadas en este sentido las declaraciones de la diputada parecen haber sido premeditadas, calculadas. De manera que, de un solo golpe verbal, les regaló la resucitación de una vieja y fantaseada idea (la eternización) y la confirmación de la existencia de “una secta ultra” dentro de la cual la propia Conti se inscribe.

Ahora bien, los diarios que ya conocemos deciden, inteligentemente para sus estrategias de horadación del oficialismo, hacer oídos sordos a la desmentida de la Presidenta y continuar como si nada. La estrategia sería: “aunque lo haya desmentido hagamos como que no; tenemos que seguir dándole con los dichos de Conti”. Y así hicieron: “la desmentida de la Presidenta es mentira porque a nosotros se nos ocurre que así sea”. La táctica de los medios es hacer creer que los dichos de Conti, aunque hayan sido desmentidos ante todo el congreso y por cadena nacional, obedecen a una trama okulta. ¿Y adivinen a quién le tiran encima la responsabilidad de esa trama okulta? No, a Moyano no. Se la tiran a La Cámpora, es decir a la juventud militante. Porque la idea que vienen promoviendo últimamente es la de una juventud radikalizada capaz de todo.

(Entre paréntesis). Esta idea esconde otra. Básicamente se trata de alentar la montofobia de los sectores más reaccionarios de la derecha vernácula (que hoy conforman a gran parte de los fieles de la hegemonía mediática). Del mismo modo como se pretende azuzar la insólita idea de un gobierno neo montonero, es clara la intención de emparentar a La Cámpora, es decir a la juventud militante de hoy, con los pichones montoneros del mañana. Para los medios La Cámpora es una amenaza en este sentido. El reduccionismo falaz con que los medios se empecinan en basar sus lecturas del presente político hace posible la asociación de los jóvenes militantes con los guerrilleros del ayer. De manera que el combo que día a día se alienta quedaría conformado así: “los jóvenes radikalizados, ideologizados, corruptos y ávidos de poder y cargos públicos son los que en las sombras traman una reforma de la Constitución en pos de una eternización en el poder (una chavización)”.

Otro ejemplo: los cánticos en la inauguración de las sesiones ordinarias del congreso. Al Grupo Clarín se le ocurrió un cantito que según ellos decía: “¡Periodistas, periodistas, no te lo decimos más, si la tocan a Cristina qué quilombo se va armar!”. Luego pasaron el momento del cántico subtitulado por ellos mismos por canal 13 y por TN aproximadamente un millón de veces por día. Y al otro día lo mismo y al siguiente lo mismo. Hasta el bilirrubínico de Fontevecchia lo hace entrar a Lanata contándole la historieta del “cántico “amenazador de la patota K” para que aquel vuelva a caer en el infortunio de sus respuestas.

¿Me van a decir que no se enteraron de que en realidad el cántico decía “che gorila, che gorila” en lugar de “periodistas, periodistas”? ¿Ninguno se dio cuenta? Muy probablemente sí se hayan dado cuenta. ¿Entonces qué? Entonces nada porque de un tiempo a esta parte a los medios opositores y a sus ensombrecidos ideólogos la verdad, lo comprobable de lo real, les importa poco y nada.

A los escribas del periodismo opositor sólo les interesa seguir construyendo la realidad a partir de una línea editorial. En este sentido no sólo el kirchnerismo produjo fanáticos, también los produjo el anti kirchnerismo periodístico, esa parcialidad odiadora que tan bien se identifica con aquellos odiadores anti peronistas de la década del cincuenta. La polaridad en la que se encuentra hoy la Argentina es resultado, justamente, de la intensa semejanza con la que se ama y con la que se odia al otro.

(Entre paréntesis). Los que se sienten de izquierda no tienen empacho en reconocerse allí, en esa posición política. Los de derecha, en cambio, prefieren siempre evitar auto denominarse “de derecha”. Las clases progresistas siempre son más francas que las clases conservadoras de la sociedad (el conservador lo es porque “el conservar” es su manera de ser en el mundo).

Ya no hay dudas de que en la polaridad política que hoy vive la Argentina el botín de guerra es “la realidad”; es decir las construcciones de esa “realidad”. El punto ciego en el que se encuentra asfixiada la hegemonía mediática es el que la arrastra a escuchar “che gorila, che gorila” y afirmar y multiplicar el “periodistas, periodistas” (maravilloso lapsus). Este ínfimo suceso lo resume todo de manera inmejorable: lo comprobable de lo real ya no tiene demasiada importancia para la oposición mediática. Con las armas precisas para la infinita multiplicación de un mensaje, ellos están convencidos de poder torcer hasta aquello que es fácilmente comprobable. Cuando el coro de voces grita “che gorila, che gorila” y el subtitulado televisivo nos dice “periodistas, periodistas” lo que se manifiesta, desde lo peor de la profesión de periodista, es, con una inédita desesperación, una alevosa voluntad de tergiversación. Sólo una increíble omnipotencia, o una confianza ciega en la capacidad odiadora de los consumidores de “noticias”, pueden hacer posible semejante artimaña.

Vivimos, de todos modos, tiempos en extremo fértiles. Sólo resta, lo cual no es poca cosa, que cada vez más gente decida dejar de creer en la neutralidad cándida del mensajero.
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