jueves, 30 de junio de 2011

Hoy se inaugura el Gasoducto de Integración Juana Azurduy



Te vas a enfermar Kovadloff, aflojá un poco


"La Constitución o el delito" titula hoy, con toda la trampa del mundo, Santiago K. en La Nación. Y empieza así:

"Queda claro: la lucha de fondo, a partir de aquí, será a favor o en contra de la Constitución. A favor o en contra de la ley. A favor o en contra de la alternancia. A favor o en contra del autoritarismo".

¿Queda claro? ¿A quién le queda claro? Kovadloff arranca con un clásico comienzo de esos que por estos días fascinan a los opinólogos de La Nación: MIEDO-INCERTIDUMBRE-TIRÁNICO PRESENTE-FUTURO NEGRO-. Cabe imaginar que a los lectores del matutino les encanta este tipo de notas Lilitescas, apocalípticas, asfixiantes. Hay momentos en los que  todo se asemeja al discurso militarista inmediatamente previo al Golpe del 76: "vivimos en medio de un caos incontrolable, por eso resulta imperiosa la llegada del orden". Por supuesto Kova siempre se acuerda de escribir las palabras"lo ideológico" "democracia" y "república", como para tiernizar un discurso cuartelero.

 
Acá va una frase que difícilmente pueda ser superada a la hora de poner en evidencia la médula de los liberales à La Nación:

"Hasta ese momento la lucha será otra. Hasta allí, lo que está en juego son dos concepciones de la gobernabilidad. Una es democrática, la otra no. Anteponer lo ideológico -como campo de confrontación prioritaria- a esta alternativa axiomática equivale a darle la espalda al drama del país para buscar amparo en el lirismo conceptual".

Lo tipos como Kff, sabemos, detestan "lo ideológico", tanto como "los populismos". En realidad lo que detestan son las ideas y el pueblo.

Pero atención a esta, es tremenda:

"Hay horas en las cuales no entender qué es lo decisivo para una nación puede resultar fatal para su porvenir. Esta es una de ellas. Las circunstancias exigen de las dirigencias opositoras una lucidez perceptiva que no admite más dilaciones. Lo que primeramente hace falta es derrotar al kirchnerismo. Se trata de identificar o dejar de identificar la línea divisoria entre quienes comprenden que es indispensable defender la democracia y volver a consolidarla y quienes la esquilman sin pudor por entender que es otro el camino que debe seguir la organización nacional. De modo que o se está con la Constitución o se está contra ella. Con el propósito de respaldarla o con el proyecto de abolirla en favor de otra legalidad".

O sea: ¡a tomar el poder! El binarismo de los liberales es fantástico: para ellos está "lo bueno-sano-democrático-republicano", rápidamente se inscriben en esta línea y, finalmente, lo que ELLOS consideran del otro lado (un gobierno con una aceptación alrededor del 45% de la población) es "lo insano-lo malo-autoritario-antidemocrático". El tipo, Kff, es tan simplón, que parte la torta en dos y listo, una manera bien hollywoodense de entender el mundo: los buenos y los malos.

Además de tufo cuartelero, Kff no puede evitar asemejar su texto a aquellas voces que pretendieron tornar justo y verosímil la lluvia de bombas sobre la Plaza de Mayo. Sí, ya sé, Kff no se bandea tanto, entiende el cambio de los tiempos. Su odio envenenado a todo lo K se parece mucho a aquel odio a todo lo P.

Con textos como estos volvemos a confirmar que si hay un sector más que hábil para determinadas expresiones ése es la derecha argentina: 1) talentosa para el ODIO; 2) gorilismo envenenado; 3) binarismo artero; 4) viejos, canosos y arrugados todavía nostálgicos de la europeización o americanización (del norte) de Argentina; 5) contradictorios incurables (hablar de democracia DESDE La Nación); 6) lejanía total del pueblo; 7) "puristas" de pensamiento pero rapiditos para odiar.      

domingo, 26 de junio de 2011

Frases célebres (Viperinas plumas endomingadas 3)



 
 "Las designaciones de Amado Boudou como candidato a vicepresidente y de Gabriel Mariotto como postulante a vicegobernador de la provincia de Buenos Aires siguieron un mismo camino: la Presidenta los escogió dentro de su círculo íntimo, sin consultas públicas ni primarias previas y, en el caso del distrito bonaerense, sin un proceso federal. ¿Qué clase de gobernante es, entonces, Cristina Kirchner? ¿Una presidenta republicana o una reina absoluta?" 

"Ante tantos rasgos despóticos, pero ante la subsistencia de un fuerte residuo democrático, ¿cuál es la forma de gobierno que podríamos atribuirle a Cristina? ¿Diríamos que es "mixta", con algunos componentes democráticos y otros autoritarios? Pareciera que no, porque que la mezcla de los dos tipos contradictorios de atributos que hoy exhibe el gobierno de Cristina, más que responder a un diseño instituicional deliberado, reflejan una pugna necesariamente dinámica entre el despotismo y la democracia en el interior de un régimen político que sólo es por ahora "mixto", democrático y autoritario a la vez, porque se halla en transición".


"Del otro lado, empero, el pueblo decidirá cuál de los dos principios que están en pugna, la democracia y el despotismo, prevalecerá porque, en tanto la derrota de Cristina traería consigo la plena restauración de la república democrática, su victoria reabriría de inmediato la propuesta, que adelantó el gobernador Gioja en San Juan, de una "Cristina eterna" mediante plebiscito, tal como la definió en su momento, adelantándose afanosa a todos sus correligionarios, la diputada Diana Conti. ¿Qué tendremos, entonces, por delante? Una "presidenta Cristina", en el tramo final de su ciclo republicano, o una "reina Cristina", dinástica y sin plazos?"
M. Grondona. La Nación.
                                                                       ***
"Mala vibra por todos lados, dientes apretados, nadie cede nada. Ese es el magisterio que se le impuso al país desde 2003 y el que se propone para seguir en carrera hasta 2015. Lo notable es que la epidemia no sólo afecta al Gobierno; se difunde por todas partes. Es una pedagogía del odio".
P. Eliaschev. Perfil.
                                                                       ***
"Con claras restricciones al financiamiento del populismo imperante, es probable que, un eventual tercer mandato kirchnerista, requiera de leyes para seguir confiscando stocks y flujos. Tal vez la presidente estaba pensando justamente en esas leyes confiscatorias que necesitará para financiar el populismo cuando optó por alguien que impulse desde el Congreso nuevas e imaginativas violaciones a los derechos de propiedad, en caso de poder renovar su mandato".
Roberto Cachanosky. La Nación.
                                                                      ***
"Aunque no sea admitido públicamente y sus promotores se muestren sorprendidos por las versiones, la hipótesis de una nueva reforma constitucional está siendo estudiada por el oficialismo. Son dos los ejes principales: la creación de un primer ministro elegido por el Parlamento o designado por el Presidente pero con la posibilidad de ser removido por los legisladores. Esta última alternativa es la que más fervor despierta entre los pocos que participan de las “tormentas de ideas”.
Ricardo Kirschbaum. Clarín.
                                                                     ***
"La Presidenta se exhibe con una referencia exclusiva en el teatro oficial.
Su mayor fortaleza es el duelo. Con ese duelo navega desde octubre. Ese duelo le hace presumir la fundación de otro tiempo político que lleve estampado su nombre, antes que su apellido de casada".
Eduardo Van Der Kooy. Clarín.
                                                                      ***
"El lugar elegido fue perfecto. El mismo salón de la Casa Rosada donde fue velado el cuerpo de Néstor Kirchner hace ocho meses. Esta vez no hizo falta forzar el recuerdo, aunque la mención de aquel dolor que no se extingue, del apoyo recibido en esas horas de parte de los miles que lo homenajeaban a él y la coronaban a ella, acentuó el carácter dramático, la épica de la ofrenda personal, el discurso del hacer por los otros, porque los otros piden y obligan a nuevas entregas.
El manejo de los tiempos también compuso la teatralidad, en la que la impostura es una herramienta ejercida y aceptada".
Julio Blanck. Clarín.
                                                                      ***
"Error K: Amado Boudou es el candidato a vice de Cristina".
Urgente 24.


viernes, 24 de junio de 2011

PROGRAMA RAÍCES


“El propósito del Programa Raíces es fortalecer las capacidades científicas y tecnológicas del país por medio del desarrollo de políticas de vinculación con investigadores argentinos residentes en el exterior, así como de acciones destinadas a promover la permanencia de investigadores en el país y el retorno de aquellos interesados en desarrollar sus actividades en la Argentina. Pretende ser un ámbito abierto a las inquietudes e iniciativas de los investigadores argentinos residentes en el país y en el exterior, mediante la implementación de políticas de retención, de promoción del retorno y de vinculación”.

Así reza el institucional del portal del Programa Raíces. Luego, los objetivos:

* Difundir las actividades científicas y tecnológicas del país en el exterior.
* Incrementar la vinculación entre investigadores argentinos residentes en el país y en el extranjero.
* Mejorar la calidad y disponibilidad de la información acerca de los investigadores y profesionales argentinos altamente capacitados que residen en el exterior.
* Desarrollar redes de vinculación con investigadores argentinos residentes en el exterior.
* Integrar a investigadores argentinos residentes en el exterior a las actividades del Programa de Atención a Áreas de Vacancia (PAV).
* Involucrar al sector productivo del país, Fundaciones y otras ONG’s en las acciones del programa.
Desde 2003 a la fecha el Programa Raíces ha conseguido repatriar casi 800 científicos. 




Si por alguna razón tu realidad es la que transmiten sólo algunos diarios argentinos, acá van varias coberturas que la prensa hizo del Programa Raíces. 

jueves, 23 de junio de 2011

Lobo Suelto, Cordero Atado

Finalmente Cristina se lanzó y lo mejor que esto produjo es el freno de las especulaciones por parte, sobre todo, de la prensa opositora. Ahora restan unos pocos días para los augurios acerca del candidato a la vicepresidencia; una vez que se sepa, claro está, las críticas al Gobierno. 

Como cabía de esperar el lanzamiento de Cristina obligó a la prensa opositora a algo odioso para ésta: relegar de la centralidad, aunque más no sea por un día, el caso Schoklender. Hasta La Nación, en un arrebato de deslealtad para con la fidelidad de sus lectores, se permitió una nota titulada “La imagen de Cristina, en su mejor momento”. Otros, muchos, hicieron como que “aquí no ha pasado nada” y abordaron el lanzamiento con la debida indiferencia. 

Como ya sabemos, buena parte de la oposición política diagrama la agenda a partir de las indicaciones de la prensa opositora; salvo, es cierto, cuando los niveles de 
extravagancia por parte de ésta última acaban resultando inabordables.

Frente al peor escenario posible, es decir una escalada de Cristina en las encuestas a medida que nos acerquemos a octubre, la prensa anti k ya comienza a sugerir los caminos que pretenderá tomar de aquí en más. Caminos trazados, como si hiciera falta remarcar, con el exclusivo fin de intentar horadar las posibilidades reeleccionistas del FpV.

Leamos desde la pluma misma de uno de los tahúres de la ética periodísitca:

Desde que estalló el caso Schoklender –y después el escándalo del Inadi-, se comenzó a olfatear en el aire un cambio de ciclo. Que podría consolidarse si, como se supone, el pedido de los hijos de la dueña de Clarín para que se realice ‘con la mayor premura’ una nueva extracción de sangre y se confronten sus ADN con todo el BNDG fuera porque están confiados en no ser hijos de desaparecidos”.  

Esta idea (EN REALIDAD ES UN DESEO) anhela la siguiente línea de sucesos: caso Schoklender + Inadi + análisis negativo de los Noble Herrera = cambio de ciclo. Sí, ya sé: el deseo irrefrenable que domina a Fontevecchia y a tantos (que Cristina no gane en octubre) hace posible las más complejas tramas argumentativas. De todos modos, no será disparatado que hacia esa línea intenten avanzar los esbirros de la prensa opositora. 

Son exactamente los mismos tipos los que AYER sostenían que era el Gobierno el que se jugaba el ancho de espadas con el ADN de los Noble Herrera, los que HOY pretenden “un cambio de ciclo” de resultar negativos los análisis. Es por este y tantos otros casos de hipocresía gruesa que estos tipos se tornan inconcebibles. Los vicios que rápido denuncian en el enemigo son los mismos a los que luego se aferran para pretender herirlo. 

Volvió la ira” tituló el último domingo el ya mencionado ¿El objetivo? El mismo de siempre: hacer del oficialismo un monstruo grande que pisa fuerte. Haciendo del Otro un gran Monstruo pretende angelicarse quien escribe. El Gobierno es el perseguidor, el inclemente, el censurador de la libertad, el que acalla, el que hostiga, el que arroja a las calles infinidad de grupos de tareas encargados de repartir latigazos al disidente: una mezcla audaz de stalinismo con mazorca.

Ahora bien, no hay peor garca que el que se ofende cuando se le dice “¡garca!”. Esta actitud es la que pone en práctica el Ceo de Perfil. Él, pretendiendo guarecerse detrás de un inverosímil candor democrático, se nos presenta como la gran víctima del Gobierno Opresor. Un delirio ¿Por qué?

PORQUE FONTEVECCHIA OLVIDA que en el diario que él preside todos los días surgen noticias improbables que en menos de 48 horas quedan en la más absoluta nada. Resultan infaltables los cuatro o cinco casos diarios de “corrupción”; las más de las veces sólo se trata de titulares que luego, en el cuerpo de la nota, poco dicen abusando del artero modo condicional.  

PORQUE FONTEVECCHIA OLVIDA las constantes “noticias escrache”, armadas con el único objetivo de aguijonear el veneno fascistas de los foristas. Desde el reloj de Randazzo a los zapatos de Cristina, no puede evitar abordar la política desde la misma óptica con la que trabaja la revista Caras o Truchicias. Siempre, claro está, intentando envenenar al lector contra el Gobierno; pero nunca pensando, y esto es lo verdaderamente patético, con un mínimo de seriedad la Política, la Economía o las diversas aristas que se producen como resultado de la comandancia de un país; muy por el contrario, Perfil, Truchicias o Libre son el anti-pensamiento, la anti-reflexión. En este sentido es noventismo puro.

PORQUE FONTEVECCHIA OLVIDA que este año creó una basura como el “diario” LIBRE. Una basura mediante la cual dicen lo que no se animan a decir en los otros medios de su propiedad. Bajo el tramposo artilugio de “diario popular” construyó (en simultáneo con el Grupo Clarín) una tribuna de la más baja y amarillenta estofa ¿Hacer un diario para en su tapa escrachar a una joven conocida porque se fuma un porro? El peor de los stalinismos posible es el que plantea Fontevecchia & Gallo: lleno de moralina pacata y escrachador. Que este es puto, que aquella falopera, que el otro corrupto, que la Presidenta está fundida, que aquel tiene un hijo no reconocido… Pretenden hacernos creer que lo popular debe ser lo más pobre posible intelectualmente, que lo popular debe contener primero impacto, luego, repercusión y, en última instancia, algo de Verdad.

PORQUE FONTEVECHIA OLVIDA que los vicios que denuncia en el Otro son apenas un juego de niños al lado de los propios. Lo leemos afirmar: “si los medios difunden rumores infundados, el tiempo los hará inverosímiles y con los años los recordará hasta con una sonrisa”. Una frase que se propone como justificadora de cualquier cosa. El periodismo sucio que él nos ofrece, justamente, trabaja exclusivamente con el tiempo presente, el tiempo suficiente como para vender la carne podrida que “el tiempo hará inverosímil y hasta recordará con una sonrisa”. Hoy titulo: Fulano Puto o Fulano Falopero, luego los años tornarán gracioso el infundio.

Por estos motivos y tantos otros el periodismo Made in Fontevecchia es insano, aporta tan poco como aportaban las políticas noventistas: desideologizantes, frívolas y maliciosas. Se trata de un verdadero periodismo lobuno con piel de cordero cuya cobardía endémica lo arrastra a victimizarse y a defenderse detrás de la polifuncional coartada de la libertad de expresión. Un periodismo que da estocadas tramposas a diario y de inmediato llora e hiperboliza su yo ultrajado cuando se lo denosta. Se trata de un periodismo sucio, además, porque defiende su terso pelaje de falso cordero apelando a los atributos de la Sacra Profesión; ya vaciados, por cierto, de sentido y respetabilidad.

lunes, 20 de junio de 2011

Viperinas plumas endomingadas 2


La Presidenta duda... ¿Qué dudas tendrá la Presidenta?. Mariano Grondona. La Nación.
"(...) Desde el Indec hasta el caso Schoklender , el kirchnerismo nos ha dado abundantes ejemplos de que, cuando lanza una afirmación, no le interesa tanto que ella sea verdadera cuanto que sirva para confundir al enemigo. Es que hoy, como ayer, el kirchnerismo está en guerra contra todos los que se le opongan, en demanda de un poder sin límites espaciales o temporales (...)".
                                                                                 ***
Alfonsín, con la mística peronista. Laura Serra. La Nación.
"(...) De Narváez estaba exultante y rompió su estilo habitualmente medido. "¡Buenos Aires tiene que ser gobernada por alguien que tenga las pelotas que yo tengo!", exclamó, y la ocurrencia fue festejada a coro por los bombos y las trompetas. Alfonsín no se animó a tanto. "Como dijo Francisco, ¡se necesita algo que está debajo de la cintura para hacer las transformaciones que proponemos!", enfatizó. Sobre el escenario aplaudían y reían los principales dirigentes de la coalición: Javier González Fraga, candidato a vicepresidente; José Scioli, Miguel Bazze -presidente de la UCR bonaerense-, Mónica López, Gustavo Ferrari, Carlos Roberto, Natalia Gambaro y el organizador del acto, Daniel Amoroso. Como invitada especial participó Graciela Ocaña, candidata a diputada nacional. "Gracias, Graciela, por tu presencia. Vos representás valores, ideas importantes", la elogió Alfonsín (...)".
                                                                             ***
Carrió dice que Cristina quiere ganar y lurgo irse. Eduardo D'Argenio. La Nación.
"(...) Así, después de meses de pronosticar que Cristina Kirchner no sería candidata, Carrió dio un giro en su predicción. "Evidentemente -sostuvo- la Presidenta, sea o no la candidata del oficialismo, está armando un espectáculo circense que va a construir con quiebre de voz. Vamos a tener un montaje final de un relato de epopeya que ya no es tal, porque la epopeya de liberación hoy es la corrupción ilimitada de todos ellos, de los Schoklender y otros más (...)"
                                                                             ***
El verdadero pecado de Hebe. Jorge Fernández Díaz. La Nación. 
"(...) ¿Pero, de qué hablamos cuando hablamos de corporaciones? El oficialismo, a estas alturas, no podría recitar en voz alta una lista de empresas ni de hombres poderosos que acechen o perjudiquen al Gobierno. Apenas pueden decir que las fuerzas del campo, y un tanto menguadas, sobreviven en el horizonte opositor, pero sin más peso que el electoral (...)
(...) Los Kirchner lograron que casi todos los otros actores económicos y sociales se subordinaran a su modelo. ¿Quiénes son entonces los grandes y tan temidos antagonistas de este proyecto "revolucionario"? ¿Dos o tres diarios, alguna revista, un canal de televisión y otro de cable, y ciertas emisoras de AM y FM? Los neosetentistas comandan el más poderoso gobierno de la historia democrática, y mientras tanto niegan ser parte del poder aunque obviamente lo constituyen y lo gozan (...)".
(Si todo el Poder lo tiene el oficialismo, me pregunto Jorge: ¿por qué todavía no se ha podido aplicar una Ley sancionada en ambas Cámaras como es la Ley de Medios Audiovisuales?. Además: ¿Por qué, inéditamente, hubo que esperar más de diez años para que se pueda probar la presunta culpabilidad de Herrera Noble en la adopción de los chicos? Fernández Díaz, como tantos, hace gala de un ingenuismo poco sustentable. Nuestro Varguitas acaba su nota escribiendo: "El que se acuesta con el poder, manchado se levanta". El diario La Nación, su casa, se cansó de acostarse y hasta de copular con el peor poder de nuestra historia (76-83) ¿Y las manchas de La Nación?")

                                                                             ***
"(...) Anteayer, durante la entrega del Premio Rodolfo Walsh a Hebe de Bonafini en la Facultad de Periodismo de La Plata, la concurrencia gritaba: “Che, gorila, no te lo repito más, si las tocan a las Madres qué quilombo se va a armar”. El mismo estribillo que hasta hace poco los militantes oficialistas cantaban, pero sustituyendo a Hebe por Cristina. El que las tocó fue Schoklender, pero es común desplazar la bronca contra el mensajero (...)".
(¿Se acuerdan de cuando este mismo Fontevecchia aseguraba que el cantito rezaba, en lugar de "che gorila", "periodistas, periodistas"?
                                                                            ***

domingo, 19 de junio de 2011

El maravilloso mundo de LuisMa (¿se creerá a sí mismo?)


-¿Qué otras cosas le pasaron?

-Tuve que avisar a todos los lugares donde trabajo lo que me estaba pasando para asegurarme que el Gobierno no llamara y pidiera mi cabeza, como eventualmente pudiera hacer. Y estoy seguro que a partir de la salida del libro va a venir una ofensiva brutal oficial y paraoficial desde sus programas. Lo de la AFIP no lo van a poder decir porque ya aborté la maniobra. Pero estaban dispuestos a desacreditar el libro, como una herramienta, y dárselo a Cristina como un tributo diciendo: "Mirá Cristina, este tipo está diciendo algo. Mirá lo que vamos a tener para vos". Menos mal que por consejo de mis abogados desbaratamos esa maniobra, sino con todo el aparato estatal lo hubieran conseguido. Te voy a contar algo personal, que para mí es muy importante. Hice este libro con mucha carga y con mucha presión, con mucha ansiedad, viendo a muchos abogados. Le tuve que poner energía a los abogados, a los contadores, a qué decía y a qué no decía. Le quité mucho tiempo a mis hijos (un varón de 18 años y una mujer, de 15). Hace unos días me dieron el primer libro que siempre se lo entrego a mi mujer. Mi hijo que tiene 18 que va a la universidad pública y que va a la cancha de River, ya venía sintiendo que algo pasaba. Mi hija, no. Les conté lo que le iba a pasar a su papá: iba a estar en muchos programas de televisión, le pueden decir muchas cosas desde homosexual a enemigo público número uno o delincuente. Les expliqué que la productora había tenido que cuidarse mucho desde el punto de vista financiero y que venían tiempos de ponerse el casco. Me sentí aliviado porque la locura es que, en esta época del sistema democrático, un libro como éste sea tomado como excepcional. Esto es una locura. Y hoy la balanza política está a favor del Gobierno y este es un libro contracíclico. Le expliqué a mis hijos que hay mucha gente en la calle que cree que lo que yo estoy diciendo por convicción es un sacrilegio político. Y, obviamente ustedes tienen la libertad de escuchar todas las campanas.

jueves, 16 de junio de 2011

PERIODISMO SUCIO: PENSANDO SU MECANISMO (1)



1-     Provocar el título. El Título (sea en radio, televisión, gráfica o internet) ya no se busca. Ahora se provoca.

Ejemplos frescos: esta mañana González Oro entrevistó a Cobos. No menos de siete preguntas estaban relacionadas al caso Schoklender. Como no había modo de que el Vice le diera ese tan ansiado Título Oro arremetía una y otra vez: “¿qué pasó por su cabeza apenas usted se enteró del caso Schoklender?”. Cobos, que ni para dar títulos sirve, no lograba dar con esa frase que el conductor anhelaba. Finalmente y a duras penas pudieron poner en el resumen de noticias y en el portal infobae.com: “Para Julio Cobos el escándalo de Schoklender preocupa al Gobierno”.

Otro: en el programa opositor A dos voces Marcelo Bonelli es capaz de arremeter con siete preguntas seguidas del tipo: “¿Usted qué cree, el caso Schoklender es una demostración de que el gobierno es corrupto o es una prueba de que desde un principio cooptó a los derechos humanos para beneficio propio o tan sólo es una maniobra más para robarse la plata de los argentinos?”. Esta pregunta imaginada no está muy lejos de las de Bonelli: el único periodista que te da tres opciones igualmente negativas para el Gobierno. Alevoso.

2-     El catastrofismo como golpe de efecto. El periodismo sucio entiende (y avala) que la hipérbole de la noticia da sus réditos; sobre todo cuando es de signo negativo. En estos tiempos de fuerte voluntad de desánimo los medios han relegado la hipérbole de signo positivo (beneficencia con famosos, algún éxito argentino más allá de las fronteras, etc.).

Ejemplos: Si cae ceniza volcánica se dice “nube tóxica”; si simplemente hay que tomar precauciones se dice “pandemia”; si hay un tsunami en Japón se aguijonea con que llegará a nuestras costas; si matan a Bin Laden se anuncian represalias mundiales; si el verano caluroso se repite y acentúa mil veces por día la idea del agobio, si en invierno hace frío se resaltan los muertos que el clima produce. Y así.

El periodismo sucio entiende que el catastrofismo VENDE (“es lo que le gusta a la gente”): VENDER ES LA REGLA y, como decía Chiche G. en Gente, “que la Verdad no te impida una buena nota”.

lunes, 13 de junio de 2011

15 de Mayo de 2003


La siguiente es una nota escrita por José Claudio Escribano a menos de veinte días de las elecciones presidenciales de 2003, luego de que Menem decidiera bajarse del ballotage. ¿Se acuerdan de Escribano? Aquel que según Jospe Pablo le entregó a Néstor Kirchner, éste apenas asumido y prácticamente sin poder político, un pliego de condiciones: es decir "la lista" de condiciones a cumplir para que desde La Nación & Aliados le permitieran gobernar.   

 

Treinta y seis horas de un carnaval decadente

Por José Claudio Escribano (La Nación)

Han sido treinta y seis horas lastimosas, pero no hay que dar por el pito más de lo que el pito vale.

Lo decían nuestros padres. Lo podemos decir nosotros. El pito del justicialismo vale bien poco en relación con el interés del país, que debe seguir adelante merced al trabajo silencioso y esperanzado de sus gentes.

Han sido treinta y seis horas de un carnaval decadente, que entristeció, y hasta enfureció, a muchos argentinos, tal vez porque creyeron que el haberlos privado del ballottage comprometía la gobernabilidad. Grave error: la gobernabilidad está comprometida desde antes de ahora, como se verá más adelante. Otro asunto, aunque de menor cuantía, ha sido el agravio acusado por los ciudadanos cuando percibieron que alguien les tomaba el pelo.

Debemos bajar el énfasis indiscriminado en cuanto a la importancia de los hechos que producen los políticos argentinos. Y examinarlos de acuerdo con su real importancia. Más significativo que la toalla arrojada sobre el ring por un menemismo devastado por la catástrofe inminente e inevitable del domingo es el pésimo discurso pronunciado por el ahora presidente electo.

Menem se ha ido de la peor de las maneras; Kirchner, llega. La primera medida de gobierno del doctor Kirchner deberá ser la cesantía de quien ha escrito ese discurso, y, si fue él mismo quien acometió su redacción, convendrá que ya mismo derive en otro la delicada tarea de escribir si es que aspira a ser un verdadero jefe de Estado.

Se sabe que Kirchner está hablando con muy poca gente, encerrado en un círculo íntimo difícil de caracterizar, pero en el que es obvio que gravita su mujer, Cristina, senadora nacional. Faltan apenas diez días para la asunción del mando y, salvo la noticia en general alentadora, de que el doctor Roberto Lavagna continuará en la cartera de Economía, es un misterio cómo se configurará el nuevo gabinete nacional.


* * *
Perdió el presidente electo una oportunidad de excelencia para ponerse por encima de las rencillas asombrosas del Partido Justicialista, tanto que terminaron por involucrar al país todo. Gracias doctor Menem, al fin y al cabo, por haber liberado a quienes jamás han votado por candidatos del PJ, pero tampoco lo han hecho nunca con el signo negativo del voto en blanco o anulado, de la encrucijada morbosa que acechaba en el cuarto oscuro del domingo próximo.

Ante una sociedad ansiosa por su destino, Kirchner cayó en la trampa tendida por el rival: ahondó los odios y las diferencias con Menem y hasta se permitió la temeridad de sembrar dudas sobre cuál será el tono de su relación con el empresariado y con las Fuerzas Armadas. Se olvidó de que la razón de que hablara ayer por la tarde era, justamente, que en ese momento dejaba de ser el candidato que había competido por largos meses por la Presidencia de la Nación y se convertía en el presidente electo de la Argentina.

En la penosa urdimbre de este final inesperado de la contienda electoral de doble vuelta se observó un caos de fondo, como si el estreno de la obra hubiera tomado por sorpresa no sólo a los actores, sino, cosa notable, al guionista, al escenógrafo, al director y a los productores.

Aquí es cuando vuelven a resonar cuatro palabras en los oídos de quien quiera hubiera puesto atención en el discurso de cierre de campaña del doctor Adolfo Rodríguez Saá, el jueves previo a la primera vuelta: "Gozo de buena salud".

Fueron cuatro palabras herméticas, pero acaso las más insinuantes y reveladoras de una campaña que movilizó de manera modesta a la opinión ciudadana. Cuando un candidato dice que goza de buena salud lo natural es que impulse un interrogante general sobre cómo andan los restantes competidores.

La lucha política exige algo más que un certificado de buena salud, si es que éste fuera posible. Impone condiciones extremas de atención, de reflejos psíquicos y de esfuerzos físicos severos, que se hacen sentir en vidas largas y accidentadas. Ricardo López Murphy, uno de los candidatos que se supone entraron más enteros a la liza, dice haber terminado exhausto.

¿Cómo quedaron los demás? ¿Cómo se sintió el doctor Menem, llamativamente incapaz como estuvo, en la noche de la primera vuelta, de controlar el orden más conveniente en ese hotel convertido en un pandemonium?

¿Cómo no reaccionó ante el escenario sorprendente, en el que se movían espectros de una farándula que las pantallas inclementes de la televisión proyectaban como artero envío del enemigo? ¿Por qué apadrinó, con vistas a los comicios que restan para el año, candidaturas imposibles?

¿Por qué hubo tanto desorden en la campaña del ex presidente? ¿Por qué haber dejado que su nombre se asociara a los peores nombres, en lugar de haber abierto paso a quienes habían sido identificados como protagonistas de lo mejor de su doble gestión presidencial o que podían ser el anticipo de la renovación apropiada y por algún motivo esencial anunciada por Menem mismo más de una vez en la campaña?

¿Por qué, en fin, transfiguró Menem, en la noche del 27 de abril, lo que debió ser un discurso chispeante de
victoria al fin, en una pobre y agria arenga que alertó al país sobre una incalculada derrota?


Kirchner admite en la intimidad -en el ámbito reducido en el que el visitante registra en él la voluntad de escuchar, de aprender- que contó con la ventaja del handicap inesperado recibido de parte de quien ha sido su adversario principal.

* * *
El temor colectivo que se percibe como saldo principal de la fuga de Menem es que éste haya herido la gobernabilidad del país. Para ser justos, habría que preguntarse, también, en cuánto ha contribuido a esa desazón el inoportuno discurso de Kirchner.

Convendrá decir, ante todo, que el problema de la gobernabilidad es preexistente al de la decisión de Menem, un político, además, que se encuentra al final de una larga carrera, no en el apogeo.

Es más: ninguno de los candidatos que se presentaron en la primera vuelta -ni siquiera quien fue su principal revelación, reafirmada con las palabras que eligió ayer, López Murphy- era por sí mismo garantía de estabilidad institucional en el período por abrirse en días más.

La política argentina se encuentra gravemente fragmentada. El Congreso, en ambas cámaras, es un reflejo de esa crisis. El Poder Judicial se arroga facultades propias de la administración como no ocurre en ningún país serio, desde las finanzas a la determinación de cuáles deben ser las tarifas de los servicios públicos, y se abstiene de actuar, por añadidura, precisamente donde debería hacerlo. Los sindicatos y las entidades representativas de las empresas no cumplen un papel más lucido que aquellos otros de los que reclaman un mejor ejemplo.

Ese es el país con el que los argentinos se han abierto al siglo XXI.

El hecho de que Kirchner se instale en la Casa Rosada con sólo el 22 por ciento de los sufragios acentúa, en principio, el problema de la gobernabilidad, pero está lejos de crearlo. Kirchner llega precedido, y no lo ignora, por una cuestión institucional que se manifestaba con claridad en los días en que Menem proclamaba que vencería con sólo una vuelta electoral.

El Consejo para las Américas estaba reunido en Washington cuando el lunes 28 se hacían los últimos cómputos provisionales de las elecciones. Es un cuerpo que congrega a cuantos tienen en los Estados Unidos una opinión de peso que elaborar, tanto en el campo político como empresarial, sobre los temas continentales. Desde Colin Powell a David Rockefeller.

¿Qué pudieron esos hombres haberse dicho sobre la Argentina, después de conocer los resultados del escrutinio y, sobre todo, los ecos de la infortunada noche de Menem en el hotel Presidente?

Primero, se dijeron que Kirchner sería el próximo presidente. Segundo, que los argentinos habían resuelto darse un gobierno débil.

Podríamos pasar por alto una tercera conclusión, porque las fuentes consultadas en los Estados Unidos por quien esto escribe difieren de si se trata de la opinión personal de uno de los asistentes o de un juicio suficientemente compartido por el resto. Sin embargo, la situación es tal que vale la pena registrarla: la Argentina ha resuelto darse gobierno por un año.

* * *
Esto demuestra que el problema de la gobernabilidad argentina es anterior al espectáculo ofrecido por el doctor Menem. El país suscitaba preocupación en Washington respecto de su futuro con prescindencia de la pirotecnia de última hora.

Ninguna de las conclusiones que dejamos expuestas, y menos la tercera -a la que debe interpretarse como una metáfora de la segunda-, merece otro valor que el de un balance informal, casi académico, entre personalidades con la responsabilidad de prefigurarse el horizonte que el mundo tendrá ante sí. Pero interesa conocerlas por exponer la gravedad de las reflexiones en Washington sobre el futuro posible de la Argentina.

Kirchner conoce esa información desde el lunes 5. Y su respuesta fue que él está de acuerdo en que el principal asunto por resolver en el país es el de su gobernabilidad.

No debería, por lo tanto, el presidente electo desaprovechar lo mejor del discurso de Menem al abandonar la lucha sin que hubiera una sola denuncia judicial de fraude electoral o una sola mesa de votación impugnada en el país. Fue cuando Menem predicó sobre la necesidad de construir consensos y anunció que se contaría con su contribución a la gobernabilidad. La gravedad del tema hace deseable que esa contribución sea una realidad, al menos, a partir de hoy.

Ha caído, al fin, el telón sobre una decepcionante obra de treinta y seis horas. No demos por el pito más de lo que el pito vale, como decían nuestros padres. Dejemos atrás este nuevo papelón de la política argentina.
Pensemos entre todos cómo remontar con el trabajo y el estudio una crisis extenuante, de no menos de cinco años seguidos a estas alturas, y estimulemos al nuevo presidente a que traduzca en los hechos lo que promete con entusiasmo en la conversación privada: "Hay que mejorar la calidad de las instituciones, hay que gerenciar la administración del país".

jueves, 9 de junio de 2011

Lo que viene, lo que viene


Son pocos los que pueden dudar de que el peso político de Ricardo (dito) Alfonsín, antes de su “fatídico” 31 de marzo de 2009, era prácticamente inexistente. También es necesario recordar que tampoco su carrera política, al menos en cuestión de militancia partidaria o asunción de cargos, goza de una prolongada existencia. Recién en el año 1993 asume su primer cargo partidario: convencional nacional de la UCR. Tuvo que esperar recién hasta 1999 para ser electo diputado por la Pvcia. De Buenos Aires; cargo ocupado hasta 2003. De regreso a sus funciones como abogado ocupó, además, la Secretaría de Relaciones Internacionales de la UCR. En 2007 sacó un cómodo 4to puesto en las elecciones por gobernador de la Pvcia. De Buenos Aires.

En dos años sucedieron muchas cosas políticamente hablando. Hoy Ricardo (dito) ya logró armar su fórmula: él Presidente, Javier González Fraga Vice, Francisco De Narváez Gobernador. La Política nos ha regalado ya sobradas muestras de que cuando los tiempos apremian y el norte dista de estar demasiado claro cualquier cosa puede suceder. Días antes de que Alfonsín pactara con De Narváez existía aun, aunque agonizante, la posibilidad de una alianza con Binner. Sí, la Política es capaz de ser muy poco seria cuando las condiciones  (tiempo + encuestas) así lo exigen: alguien que está a punto de tejer alianza con Binner pero acaba haciéndolo con De Narváez no es alguien que se nos muestre ni sólido ni, sobre todo, calmo. Si las dos posibilidades que albergaba Alfonsín eran Binner (quien se negó ante los rumores de acercamiento al Colorado) o De Narváez... algo huele mal en Dinamarca. Claro que luego eligiendo a González Fraga como vice las cosas van cerrando un poco más. 

La presunción de Alfonsín habrá sido, fue, la de sumar votos en la Provincia más codiciada. Ahora bien, la suposición de que De Narváez es quien le ofrecerá esos votos es, cuanto menos, arriesgada. Alfonsín corre el severo riesgo de haberse quedado anclado en la Argentina de junio de 2009 (que, por lo demás, fue la última vez que De Narváez trabajó como político). Es difícil creer que no se haya percatado de los cambios producidos en estos dos largos años. Es difícil de creer, además, que el “alica-alicate” pueda volver a repetirse; hasta Tinelli, promulgador del gag, votará al oficialismo.

Solemos leer acerca del “giro a la derecha de Ricardito”. Si pensamos en González Fraga y en De Narváez esto suena más que obvio. Pero la idea, en realidad, da por hecho que Alfonsín, antes del diseño de la fórmula, se encontraba ubicado en otro sitio, políticamente hablando. Personalmente no lo creo.

Si el kirchnerismo puede regodearse con algo, tal vez sea su máximo capital político trabajado desde el 2003, es de haberse quedado con el dominio de todo aquello que se mueve del centro hacia la izquierda. Esto al punto de, casi inéditamente, arrastrar hacia declaraciones pro corporativas y reaccionarias a gente grande y curtida como Pino Solanas. Tras ese copamiento del espacio progresista por parte del kirchnerismo todo los demás que históricamente han creído moverse en esos territorios se encuentran en estado levitante: les han quitado el suelo sobre el que apoyaban las pisadas.

Después sucedieron otras particularidades. Por ejemplo el inefable Duhalde prometiendo apoyar a Alfonsín en una presunta segunda vuelta. Con esta afirmación no hizo más que evidenciar la mentira política de siempre. Mientras que ha venido sosteniendo ante cada micrófono que en octubre el triunfo será suyo y de nadie más, ahora sale con esta promesa que lo ubicaría en… un pobre ¡tercer puesto! Está claro que los números de las encuestas están muy lejos de robustecerle la fe en sí mismo a Duhalde.

Binner, con las ínfulas abultadas tras las internas santafesinas y por cierta presión del contexto, parecería estar llegando a octubre como candidato presidencial en un frente variadito en el que amagan con engancharse Juez, Stolbizer, de Gennaro, Solanas más algunos otros. Cabe suponer que se pretende un Frente Progresista que al menos en principio aspiraría a la conquista de las provincias de Córdoba, Buenos Aires y Santa Fe. Dos problemas serios para ellos serán, como para todos, el factor tiempo; el otro, no menor, es el gran dúo de anchos, espada y basto, que Binner y el Frente se juegan primero el próximo 24 de julio con la Gobernación de Santa Fe (Bonfatti) y luego el 7 de agosto con la de Córdoba (Juez). El plan perfecto para el Frente y sobre todo para Binner, que es quien pondría la cabeza, sólo se concretaría logrando sendos triunfos en las provincias nombradas; Buenos Aires (¿Stolbizer?) se juega en simultáneo con las presidenciales. De no ser así la remontada final se les va a hacer bastante más penosa.

Por último y aunque suene obvio, todos, a excepción del kirchnerismo cuentan con el apoyo no menor de la prensa opositora. Hay que ver ésta a quién elige; seguramente lo dirimirán a partir de los números que sugieran las encuestas. Lo cierto es que hasta la fecha, y sin mover un pelo, CFK está en alza. De decidirse y comenzar con la campaña final uno supone que el alza continuará su rumbo. Aparte de esta ventaja sustancial el oficialismo cuenta con el apoyo clave de los dos mandatos precedentes. Los nuevos, en cambio, todavía no se han entregado a la exposición seria de ideas y proyectos políticos; lo que sí han hecho, como suele suceder, es repetir las palabritas clave que suponen “la gente” quiere oír: “seguridad”, “diálogo”, etc. Quedará por ver si son capaces de rellenar estos términos con proyectos creíbles y sustentables.      
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