miércoles, 31 de agosto de 2011

Resumen Populismo 2003-2011

Política Nacional e Internacional     
 
1. Recuperación del debate político.
2. Convocatoria a la militancia activa de los jóvenes.
3. Cancelación deuda con el FMI.
4. Rechazo a las directivas y presiones del FMI.
5. Respuesta efectiva ante la crisis económica mundial de 2008.
6. Fin de las relaciones carnales con EEUU
7. Contracumbre ALCA (Mar del Plata, 2005)
8. Fortalecimiento de relaciones con países latinoamericanos
9. Conducción de la UNASUR
10. Firma del código aduanero del MERCOSUR
11. Constituirse con país referente dentro del G20.
12. Acuerdos estratégicos con Qatar, Kuwait y Turquía
13. Presidencia del foro mundial G77 más China. Argentina fue elegida por votación unánime.
14. Firma del Acuerdo para la Alianza Estratégica Argentina-Venezuela (incluye la creación del Banco del Sur y la
     complementación industrial binacional, entre otros tópicos)
15. Ley de Reforma política. Democratización de la representación política. Elecciones primarias abiertas, simultáneas y
     obligatorias. Regulación del financiamiento de las campañas.
  
Justicia y Derechos Humanos  
 
16. Política estatal activa en relación con los DDHH
17. Anulación de las leyes de impunidad
18. Juicio a militares responsables de la dictadura
19. Juicio a civiles responsables de la dictadura
20. Depuración de la Corte Suprema Automática
21. Designación de una Corte Suprema Justicia digna
22. Política de intervención activa del INADI
23. Ley de Matrimonio igualitario.
24. Apertura archivos secretos. Tema: Embajada judía y AMIA
25. Apertura archivos secretos. Tema: Terrorismo de Estado
26. Ley que penaliza la Trata de Personas (sexual, esclavismo, privación de libertad, extracción compulsiva de órganos)
27. Relevamiento de Centros Clandestino de Detención. Se realizaron proyectos de investigación en todo el país.
28. Creación del Banco Nacional de Datos Genéticos.
29. Creación del Espacio para la Memoria y la Promoción de los DDHH (en la ex ESMA)
30. No represión de la demanda social
  
Educación y Cultura 
 
31. Creación de los canales: Encuentro, Paka Paka, e INCAA TV
32. 6% del PBI para Educación
33. Derogación de la Ley Federal de Educación
34. Promulgación de la Ley de Educación Nacional
35. Programa “Conectar igualdad”: Distribución 3.400.000 netbooks para estudiantes secundarios
36. Creación de 1048 escuelas en todo el país.
37. Ley de Educación Sexual Integral
38. Programa Nacional de Alfabetización
39. Programa FinEs: Para quienes deben acreditar estudios primarios o secundarios.
40. TV Digital abierta, pública y gratuita (para fines de 2011 cubrirá la totalidad del territorio nacional)
41. Restauración y puesta en valor de 12 museos nacionales.
42. Feriado por el día de la Soberanía Nacional. Reconocimiento a la figura de Juan Manuel de Rosas.
  
Trabajo
  
43. Derogación de la Ley de Flexibilidad Laboral
44. Paritarias
45. Desocupación: En 2003: 24,7%. En 2010: 7,4%
46. Programa de apoyo a PYMES (generación de empleo)
47. Crecimiento de la Construcción (generación de empleo)
48. Creación de Cooperativas de trabajo
49. Fondo Fiduciario para Promoción de Industria del Software
50. Demanda judicial a los empresarios que contratan trabajo esclavo.
51. Modificación de los topes indemnizatorios por accidentes de trabajo.
  
Economía e Infraestructura  
 
52. Salida del Default.
53. Renegociación de la Deuda Externa, con quita del 70%, que es el equivalente a la deuda ilegítima.
54. Unificación monetaria. Se rescataron la totalidad de las cuasi- monedas (patacones, lecop, federales, etc.) por un valor de 8.000 millones de dólares.
55. Crecimiento económico sostenido (entre 8% y 10% anual)
56. Superávit fiscal.
57. Reservas récord del Banco Central (51.000 millones de dólares en diciembre 2010)
58. Retenciones a la megaexportación sojera
59. Subsidios al transporte de pasajeros, lo que permite un costo bajo del pasaje que abona el usuario.
60. Control público de: Aguas, Aerolíneas y Correo
61. Mejora cualitativa de las importaciones (las importaciones de bienes de capital alcanzaron el 41%, consolidando el crecimiento
      económico).
62. Alta rentabilidad para el sector agropecuario (a partir de 2003 ya no hubo remates judiciales de tierras por quiebra).
63. Crecimiento de la inversión pública. En 2003: 0,9% del PBI, en 2010 fue de 3,5% del PBI (sin tomar nueva deuda)
64. En enero 2011 se patentarán 100.000 autos, otro récord histórico.
65. Ley de suspensión de ejecuciones hipotecarias para viviendas únicas (junio 2003).
66. Reactivación del consumo privado e incorporación de nuevos consumidores.
67. Gasoducto por Estrecho de Magallanes. Eleva la capacidad de transporte de 11 a 18 millones de m.3 diarios, y permite
     abastecer a todo el país, en especial a los polos petroquímicos de Bahía Blanca y Dock Sud.
68. Pavimentación de la ruta 40. Conecta 11 provincias, 21 ríos y 20 parques nacionales o reservas. Es estratégica para integración
     del país y para el turismo. Avance de obras: 85%.
 
Sistema Previsional y Acción Social  
 
69. Eliminación de las AFJP
70. Jubilación de Amas de Casa
71. Devolución del 13% a jubilados y empleados públicos (descuento que habían efectuado De la Rúa, Bullrich y Cavallo)
72. 2.300.000 nuevos jubilados que tenían aportes parciales, hoy cobran la jubilación mientras cancelan su deuda previsional.
73. Doble aumento anual a jubilados y pensionados.
74. 600% de aumento para las jubilaciones mínimas, que estuvieron congeladas durante 10 años.
75. Asignación Universal por Hijo
76. Monotributo social rural (gratuito)
77. Plan federal de viviendas. Se entregaron 37.000 viviendas nuevas y se mejoraron más de 22.000. Se están construyendo más de 110.000 viviendas nuevas y unas 40.000 mejoras en marcha. Soluciones Habitacionales Terminadas 565.903
 
Defensa y Seguridad
  
78. Reglamentación de la Ley de Defensa (establece la exclusión de las FFAA en cuestiones de seguridad interior)
79. Aumento del 130% en pensiones a excombatientes de Malvinas.
80. Reformulación de la Doctrina de Inteligencia Militar (con encuadre institucional democrático)
81. Recuperación de la Fábrica militar de aviones (regalada por el menemismo con la intención de frenar el desarrollo del proyecto
     del misil argentino Cóndor).
82. Creación del Ministerio de Seguridad y designación de Nilda Garré al frente del mismo.
  
Recreación y Esparcimiento
 
83. Ley de Turismo Nacional (declara al turismo como Política de Estado y como actividad socioeconómica y estratégica).
84. Récord de ocupación hotelera en los circuitos turísticos tradicionales (verano 2010-2011).
85. Consolidación de nuevos destinos turísticos en todo el país.
86. Fútbol para todos
87. Fiesta popular del Bicentenario
87 bis. Restitución de los feriados lunes y martes de Carnaval. 
 
Salud  
 
88. Ley de prescripción de medicamentos Genéricos
89. Programa “Remediar”: Entrega de medicamentos gratuitos a 15 millones de personas.
90. Plan “Nacer”: Cobertura médica gratuita a embarazadas y niños de hasta 6 años.
91. Campaña de prevención del Sida y ETS. Distribución gratuita de preservativos en hospitales y salas de primeros auxilios
92. Descuentos de 80% en medicamentos a afiliados del PAMI
93. Hospital de Malvinas Argentinas robotizado. Integra la "zona sanitaria robótica", única en Latinoamérica. Utilizan técnicas de
      vanguardia a nivel mundial en rehabilitación motora.
94. Impulso para la sanción de la ley de anticoncepción quirúrgica (procedimientos que obstruyen las trompas de Falopio en la
      mujer, o los conductos deferentes en el varón)
95. Entrega gratuita mensual de medicamentos arv y no arv a 22.000 personas que viven con vih / sida y no poseen cobertura de
      salud.   Industria, Ciencia y Tecnología  
96. Programa “Raíces”: Repatriación de 800 científicos (a los que Cavallo había mandado a lavar los platos)
97. Creación del espacio permanente Tecnópolis, Prov. de Bs.As.
98. Apoyo crediticio a la industria automotriz
99. Obras de interconexión energética NEA-NOA.
100. Ampliación de capacidad de transporte de alta tensión del corredor Comahue-Buenos Aires.
101. Energía eólica. Construcción del Parque Eólico Ingentis, Prov. de Chubut.
102. Polo tecnológico en Tierra del Fuego, implica creación de nuevos puestos de trabajo y se evita la salida de divisas.
103. Industrias de la madera y el mueble: Sustituyó importaciones por valor de 45 millones de dólares en 2010. Importó un 42%
        menos que 2 años antes.
104. Por 1ª vez en la historia, del total exportado por el país en 2010, la exportación de las Manufacturas de Origen Industrial
       (34%), superaron a las Manufacturas de Origen Agropecuario (32%).
105. La industria automotriz prevé la fabricación de 840.000 vehículos en 2011. Busca exportar más a los países de la región.
106. Se inició la fabricación de 25 trenes de doble piso, para las líneas Sarmiento y Mitre (caudal de pasajeros beneficiados: 16
        millones por mes).
107. Plan estratégico del sector nuclear. Comprende las aplicaciones de la tecnología nuclear a la salud pública y a la industria,
       entre otros usos.
108. Biocombustibles. Se inició a la construcción de la planta de bioetanol en el NOA
   
y la madre de todas las batallas:
 
Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual ("Sé que es imposible, pero alguien tiene que hacerlo" Cristina)

sábado, 27 de agosto de 2011

El diario de Agustín (I. Agüero, Chile, 2008)

Este documental chileno se propone una revisión del rol del centenario periódico El Mercurio durante la larga dictadura pinochetista y, sobre todo, la actitud golpista y colaboracionista de su gran jefe: el monje negro Agustín Edwards Eastman (el Héctor Magnetto trasandino). Este trabajo de Agüero no deja de funcionar, además, como un reflejo que bien tranquilamente puede hacer rebotar su desolada imagen en gran parte de la Latinoamérica de los años setenta. Es decir una región ferozmente coordinada por los poderes (intereses) norteamericanos y sus cómplices locales (empresariado, medios de comunicación, servicios, etc.). Las similitudes entre los sucesos que narra El diario de Agustín y aquellos que, casi simultáneamente, nos tocó padecer en la Argentina, son numerosas. Como argentinos, hoy, no podemos menos que sentirnos orgullosos en relación a la reparación histórica y al ejercicio de la memoria colectiva. En el caso chileno vemos, y nos lamentamos por ello, un severo retraso histórico en relación al trabajo que toda sociedad debe llevar a cabo con las atrocidades e inhumanidades de un terrorismo de Estado implacable. 

Mirando este documental advertimos con toda claridad a qué se refieren algunos sectores de poder aquí en Argentina cuando ponderan al “ejemplo Chile” como modelo a imitar. El diario de Agustín nos deja bien en claro los motivos por los que buena parte de los sectores de poder aún muy influyentes se niegan de cabo a rabo a cualquier tipo de revisión o autocrítica histórica. Nos deja muy en claro, además, cómo “respetadísimos” señores de la sociedad actual (políticos, periodistas, empresarios, etc.) todavía esconden detrás de la pulcritud de sus corbatas sangre ajena aún húmeda. En este sentido, y en tantos otros, pocos momentos más propicios como esta hora que vive la región para ver El diario de Agustín.         

Prensa Canalla "toma" Trípoli

viernes, 26 de agosto de 2011

De derechas y de izquierdas



(…) La característica que define al hombre de derecha (…) es que el hombre de derecha acepta la desigualdad como un dato de la naturaleza; en cuanto tal no transformable ni deseablemente transformable, ya que expresa un sabio equilibrio que sería imprudente y blasfemo quebrar. “Las cosas son así”, dice. O también: “Pobres habrá siempre”. Hace del orden social una facticidad inmodificable. Si es inmodificable, ¿por qué indignarse ante ella? Lo esencial del hombre de izquierda es negar esta facticidad. O historizarla: “Esto es así ahora”. Y es modificable y me indigna la praxis de quienes lo impiden, de quienes viven a su costo, de quienes dicen que esta facticidad es lo real y que no sólo es así, sino –sobre todo- que es así como debe ser”. Esta actitud surge de una ruptura esencial. Una ruptura ante lo dado, ante la facticidad, ante el orden que ha establecido el Poder. Esta ruptura, a su vez, establece una inmediata actitud existencial: el compromiso con aquellos que padecen la injusticia (…)

En La sangre derramada. Ensayo sobre la violencia política. J. P. Feinmann.

jueves, 25 de agosto de 2011

Epitafio. Por Marta Dillon




El sábado pasado comenzaron los ritos para el entierro de mi madre. Fue un inicio fuera del guión de las exequias, pero cualquier guión se disloca cuando las exequias se postergan 35 años. “¿Quién hizo la reducción?”, preguntó, por ejemplo, el empleado del cementerio donde finalmente será inhumada. “El tiempo”, contestamos casi a coro mi hija y yo frente a su mirada atónita mientras mi prima, que nos acompañaba, emitía una breve carcajada. El hombre insistió: “¿Qué cochería la trae?”, “ninguna, vendrá en su urna, montada en un camión y esperamos que acompañada por música y banderas”. No tiene caso describir el resto de la conversación, tal vez lo más destacable sea la insistencia del empleado en que nosotras no podíamos transportar restos, que para eso necesitábamos un pase, un documento. Los huesos de mi madre, también desde la burocracia del Estado, exigen una identidad, un documento. Otras conversaciones como ésta se fueron dando en la semana. Mientras escribo mi hija me llama y me cuenta que había habido una discusión en su trabajo sobre la pertinencia de la música en el entierro, no era una fiesta, decía, justamente, el encargado de poner música. Sí, también podría ser una fiesta, decía ella, al fin y al cabo recuperamos esos huesos amados para rodearlos del amor y el honor que no tuvo cuando fue enterrada como NN en un cementerio de la provincia de Buenos Aires, exhumada y vuelta a inhumar sin más ritos que una bolsa negra con un número asignado en la que se mezclaron los huesos de quienes habían encontrado la misma muerte clandestina. “¿Qué somos, Marta, hermanas de muerte?”, me preguntó hace unos días Clarita Bacchini casi al mismo tiempo en que se desdecía para inventar otros vínculos: “¿Hermanas de final? ¿Hermanas de la vida?” La vida y la muerte, pienso para mí, se cosen con el mismo hilo infinito de amores, dolores y lucha; que esa nunca falta, siempre a brazo partido. El padre de Clarita recibió la misma ráfaga que mi madre. El había sido cura católico, su hija es pastora metodista, ella supo que una de las últimas palabras de consuelo que su padre eligió para otros desaparecidos fueron un himno metodista.

No importaba el guión, entonces, cuando nos reunimos el sábado a preparar la nave en la que mi madre emprenderá su último viaje, esta vez sí, definitivo. Fue ella misma la que inspiró el acto. Desde que fue identificada, desde que se convirtió en una aparecida, mi camino está empedrado por la necesidad de devolverle carnadura a sus huesos. Para una niña de diez años mamá es un montón de palabras sueltas, un olor que emanaba su escote –tal vez fuera una mezcla de transpiración e Intimate, de Revlon, que tanto le gustaba–, la seguridad de su abrazo, la incertidumbre frente a preguntas imposibles como aquellas que buscaban mi acuerdo para sus decisiones aunque incluyeran una palabra que sólo en la superficie sabía qué significaba: riesgo. Para la mujer que soy, mamá empezó de pronto a ser una incógnita. ¿Sería tan audaz como la recordaba? ¿Tan sensual como la percibía?, ¿valiente y aguerrida como una amazona? Dónde trabajó, de quién se enamoró, de qué hablaba con sus amigas. La maestra y abogada se reveló también una artesana, una buscavidas que enhebraba collares o pintaba sobre tela para que estar sola y con cuatro hijos no se convirtiera en una restricción; una mujer que era capaz de invitar a un batallón a comer al puerto de Mar del Plata para después hacernos huir a todos sin pagar –ella era la última en salir, claro–, con tal de no perder sus placeres burgueses.

No podía dejarla ir en una urna funeraria, así que mis amigas y yo nos reunimos, cada cual trajo su ofrenda y su arte, para que eso que llaman su “última morada” sea lo más parecido a lo que ahora creo, le hubiera gustado. Y el aquelarre se produjo el último sábado. Entre las doce que estábamos encontramos una maestra de ceremonias, Alejandra, que además de amasar las pizzas supo dibujar en acrílico cada uno de nuestros deseos. Pintó una Evita Montonera sobre uno de los laterales de la caja que había mandado a hacer mi esposa Albertina, mientras Josefina nos explicaba a todas la paradoja de esa imagen convertida en icono, a Eva no le gustaba pero la juventud de los setenta necesitaba su ninfa en época en que las mujeres lo desafiaban casi todo para salir sobre sus plataformas junto a sus compañeros y por ellas mismas, cumpliendo con el codo a codo del poema aunque también cargando con los hijos que siempre terminaban siendo su responsabilidad. Raquel hizo lo que sabe hacer, bajarnos a tierra: escribió la palabra “mamá” y pegó, uno a uno, pedacitos de piedra verde para darle relieve. Lucila, en cambio, quiso hacer algo “orgánico” en el sector que tomó por asalto y que se convirtió en un mar con un cielo rojo como el que soñaron nuestros padres y madres. Si nos poníamos a hacer cuentas, teníamos sobre la mesa tantos muertos susurrándonos al oído como risas estridentes llegando al cielo. No fue casualidad, por supuesto, que fuéramos tantas Hijas –con esa mayúscula que le da un sentido unívoco al término– en esa noche; como tampoco era casualidad que no fuéramos sólo Hijas. Este entierro es nuestra historia común, lo sabíamos todas, lo sabemos todas y por eso la caja, la urna se fue hamacando en nuestras manos mientras la conversación iba del amor a la banalidad, de los hijos a las muertes. Albertina contó cómo le había explicado esa misma mañana a nuestra nieta de cuatro para qué era esa caja, cómo ella lo entendió sin más y hasta fue capaz de decirle a nuestro hijo de dos que insistía con meterse dentro, “¿estás loco?, ¿te crees que sos un huesito?”. A lo largo de la noche salieron otras fotos de nuestra vida en común: nos veíamos tan jóvenes en algunas, tan flacas en otras, tan dispuestas a la aventura siempre, que algo más que la urna de mi madre, era evidente, estábamos también fraguando en esa complicidad de risas, anécdotas, bebidas y trabajo compartido.

La muerte, siempre, sella su contraste sobre lo que se acaba. Quedará lo que fuimos, lo que dimos, ese perfume de magnolia que permanece en quienes amamos. Vaya a saber cuántos nombres se estuvieron velando el último sábado aunque fuera el de mi madre el que escribimos sobre la urna. Su historia, la de mi mamá, fue breve. Más que la de cualquiera de las que compartimos esa noche. Su presencia, sin embargo, ese perfume que como un rastro se puede seguir de quienes amaron y fueron amados, de quienes eligieron el arrebato de una idea poderosa pero tangible por sí mismos y por los otros, ha sido capaz de desafiar al tiempo. Algo de eso se hizo presente mientras las manos amigas le daban vida al último refugio de la muerte.

Tengo miedo ahora de despedirme. Me asomo al duelo, esa posibilidad que se celebra cada vez que se identifica a un desaparecido, a una desaparecida, con el temblor de quien no sabe exactamente lo que vendrá después. Siempre habrá algo que seguir buscando, pienso. O tal vez no. Tal vez todo lo que busco está en esta historia compartida entre la vida y la muerte; entre la historia de nuestros padres y madres y la que supimos hacer con nuestras propias manos, algo parecido a esa caja llena de colores que como un alhajero guardará lo más preciado, aquello largamente buscado.

A última hora, cuando intento cerrar estas líneas de las que dudo porque se parecen tan poco al epitafio que quería escribir, escucho la respiración de mi hijo menor muy cerca. Lo digo y me doy cuenta que no hay biografía que no se escriba sobre el propio cuerpo. Perdón, mamá, entonces si me voy por las ramas y la vida se impone sobre tus huesos. Pero algo de esto también te debo. Como se los debo a cada uno y cada una de los que hicieron posible haberte encontrado. Si la muerte sella su contraste no es contra tu corta vida sino con el largo triunfo que significa para tantos y tantas saber que estamos vivos, que podemos llevarte andando, que hay algo que hicimos juntos y que ese algo, muchas veces, como ésta, se parece a la victoria.

Página/12

Demócratas, republicanos y sobre todo educadísimos

domingo, 21 de agosto de 2011

El Relato


Editorial La Nación Domingo 21 de agosto de 2011

La necesaria pacificación y reconciliación

La historia no puede ser reconstruida según el color de un dogmatismo faccioso e interpretaciones sesgadas y asimétricas.

El holgado triunfo del oficialismo en las primarias del domingo pasado hace probable la reelección de Cristina Fernández de Kirchner por un nuevo período. Las primeras declaraciones de la Presidenta tuvieron un tono conciliador, pero aún es prematuro deducir de esa circunstancia que luego del 10 de diciembre, si se ratifica el apoyo electoral a su continuidad, habrá un giro en las formas de gobierno. Lo que sí puede decirse es que el país está frente a un horizonte en el que serán necesarias políticas correctivas en lo institucional, en lo moral y también en la gestión.

La pérdida de las supuestas virtudes del llamado "modelo", sin duda precarias, exigirá corregir desbordes y distorsiones mediante políticas menos amables al ciudadano común que las de corte populista que caracterizaron estos últimos años.

La paz social es una condición para cualquier gobierno que se proponga un mejor futuro. Pero lo es aún más si inevitablemente deberá transitarse por una gestión en que la ciudadanía deba enfrentarse a una realidad más sacrificada que la aparente bonanza material que fue posible con la inmensa ayuda de fortísimos vientos externos favorables.

Porque la confrontación ya no podrá ser un instrumento de poder. Es imprescindible volcar los esfuerzos y las esperanzas hacia un futuro que deberá construirse con todos los argentinos. Con más razón, por los tiempos difíciles que se avecinan, se hace necesaria la pacificación y la reconciliación, y un sereno entendimiento.

Una condición esencial es superar una permanente mirada hacia el pasado, teñida de interpretaciones sesgadas, asimétricas y vengativas. Esto no se logrará pretendiendo reconstruir la historia según el color de un dogmatismo faccioso del presente, que omite una mitad de los hechos según su particular ideología e intereses.

Menos aún podrá cultivarse la paz interior si esta visión hemipléjica y plagada de odios se introduce en las aulas escolares, en las universidades y en los medios de comunicación. Por el contrario, las mentes de nuestros jóvenes deben poder analizar los hechos pasados con mayor objetividad que sus mayores, muchos de los cuales todavía conservan recuerdos dolorosos de los momentos vividos en las últimas décadas

Con esta misma desviación, se ha presionado políticamente a la Justicia para que ésta actúe vulnerando principios que deben regirla y que nunca debieron abandonarse. La declaración de la nulidad de las leyes de obediencia debida y punto final rompió con el principio legislativo de que las leyes se derogan o se modifican, pero no se anulan. A partir de allí, quedaron arrasados los principios de irretroactividad de la ley penal, cosa juzgada y aplicación de la ley penal más benigna. De esta forma, se ha llevado a prisión a más de 1000 miembros de las Fuerzas Armadas y de seguridad, mientras esta misma justicia no ha alcanzado a los terroristas que estas fuerzas combatieron.

La lectura correcta de la historia exige una visión integral y comprehensiva de los acontecimientos de violencia extrema de la década del setenta. La magnitud de las acciones del terrorismo subversivo en la Argentina superó a la de otros países de la región y también de otras latitudes. Las organizaciones armadas llegaron a contar con más de 10.000 combatientes, con apoyo externo. En un país altamente urbanizado como el nuestro, esto se tradujo en abrumadoras prácticas terroristas en las ciudades.

El terrorismo atacó al gobierno constitucional encabezado por el propio Juan Domingo Perón, quien optó por la represión ilegal a través de una fuerza parapolicial, la Triple A. Más tarde, ante el desborde de la violencia y el clamor ciudadano, el gobierno constitucional de Isabel Martínez de Perón ordenó a las Fuerzas Armadas aniquilar el accionar subversivo.

Al elegir los métodos para llevar adelante esa orden, se descartó la creación de un tribunal especial y se optó por privilegiar la eficacia y la urgencia, sin medir debidamente las consecuencias que ello tendría en la generación de excesos y la violación de derechos humanos. La lucha antisubversiva tomó el carácter conocido que luego desdichadamente iba a continuarse con el gobierno militar que se inició en marzo de 1976.

La represión nació como una reacción ante una acción previa, y las violaciones a los derechos humanos fueron una indebida y condenable consecuencia de la que la sociedad argentina aún se repone.

El gobierno constitucional de Raúl Alfonsín enjuició a las juntas militares y, aunque en forma limitada, a los dirigentes de la guerrilla. Pero no pudo evitar que los tribunales federales avanzaran en el enjuiciamiento de miembros de menor jerarquía, incluyendo suboficiales y policías. Esto llevó a levantamientos castrenses y finalmente a la sanción por el Congreso de las leyes de punto final y obediencia debida. La extinción de las causas penales fue muy abarcativa y alcanzó también a terroristas. Posteriormente, Carlos Menem dictó los indultos, tanto a militares como a subversivos.

Sin embargo, en estos últimos ocho años se desanduvo fuertemente este camino. El presidente Néstor Kirchner presionó sobre el Parlamento y la Justicia para la anulación de las citadas leyes y de los indultos. Apareció entonces la figura de la imprescriptibilidad por la calificación de lesa humanidad, pero sólo para una de las partes. A partir de allí se condenó a militares y policías sobre la base de leyes sancionadas posteriormente a los hechos juzgados, al tiempo que se prolongaron y se siguen prolongando centenares de prisiones preventivas sin condena, por plazos superiores a los que la ley admite. No se aplicó el mismo tratamiento a los crímenes del terrorismo organizado. De esta forma la justicia pareció convertirse en venganza demorada. Tampoco las víctimas del terrorismo han tenido justicia ni reconocimiento.

Las rémoras ideológicas que tomaron impulso oficial en los últimos años han generado también una suerte de aversión a todo lo que se parezca al mantenimiento del orden público o a la legítima represión del delito común. El piqueterismo y la inseguridad ciudadana se han convertido en factores adicionales de disociación social, y siguen creciendo en todo el país.

Así como fue imprescindible que las fuerzas armadas entendieran para siempre que debe ser respetado el poder civil emanado de la Constitución, también es necesario que la sociedad civil recupere el respeto hacia ellas en la seguridad de la paz.

En definitiva, la Argentina está profundamente dividida y exasperada. Ningún país puede proponerse objetivos y acuerdos superadores en estas condiciones. La reconciliación y la pacificación interior son una condición esencial, para lo cual es menester que en el poder político se abra un período de serena reflexión, con vistas a un pronto diálogo.

Thelma y Nancy

sábado, 20 de agosto de 2011

Meter miedo. Por Luis Bruschtein. Página/12


El ex presidente Eduardo Duhalde ganó en las bases de la Antártida y en Recoleta. Después perdió en la inmensa mayoría de los barrios peronistas. Porque en ninguno de los dos casos anteriores se trata de votos peronistas reales aunque, como en una vieja postal borrosa, el hombre de Lomas se proclame un verdadero peronista, “de Juan Perón y de Eva Duarte”. En la Antártida y en Recoleta les importa un corno qué clase de peronista sea. No lo votaron por eso. Mejor dicho, lo votaron a pesar de eso.

A los antiperonistas recoletos les alegra el oído cualquier cosa que hable mal de Cristina Kirchner y se afilan los colmillos cuando escuchan las macarteadas de un supuesto peronista de verdad sobre “los carteles de organizaciones subversivas y flameantes banderas que no forman parte del ser nacional”. Todo eso, según el ex presidente, flameaba en los actos del kirchnerismo, que fue apoyado por el 90 por ciento de los peronistas.

Fue al reconocer el resultado de la primaria. Se pegó un viaje, se fumó un tóxico, se fue de mambo, se le soltó la cadena, cualquiera de ésas le cabe. Parecía alguien intoxicado que deliraba con la vuelta del ERP y Montoneros desde el fondo de la historia. Fue el símbolo del desconcierto de los candidatos derrotados, con las defensas bajas por la amarga frustración y hablando desde el alma. Se sintió con la gorra puesta y en los ’70 luchando contra los molinos montoneros. Es su versión del Quijote.

Sigue Acá.

Periodismo fraudulento

1951-2011: Las lecciones de la historia

Por Carlos Pagni | LA NACION

El duhaldismo viene denunciando que el resultado de las primarias no se explica sin un fraude. Exhibe episodios persuasivos, como la mesa santiagueña en la que el kirchnerismo obtuvo el 100% de los votos. El sistema electoral es antediluviano y el Gobierno tiene tendencia a la manipulación. Es cierto.


Pero las denuncias de fraude insinúan otro problema: pueden ser una excusa para que la oposición se sienta relevada de indagar en las razones del consenso que rodea a Cristina Kirchner, y en las de su propia derrota.

La historia ayuda a pensar. En 1951, Juan Perón, que venía de cerrar La Prensa y de militarizar a los ferroviarios, se reeligió por el 62,5% de los votos. El respaldo le sirvió para terminar con el poco pluralismo que quedaba en la Argentina.

A la oposición, por su lado, le fue imposible reconocer que aquel triunfo era legítimo. Lo vio como el resultado de una manipulación. La política se transformó, en adelante, en un costosísimo diálogo de sordos. Es el peligro con que amenaza el desequilibrio de poder..

miércoles, 17 de agosto de 2011

El ocaso de un charlatán (Kova tiene una posta para vos)


5 semanas atrás...

"Cristina Fernández no parece darse cuenta, cada vez que se pronuncia, de cuánto de su autosuficiencia arrasadora se filtra en todo lo que dice y hasta qué punto ese modo de ser incide desfavorablemente en un electorado harto de jactancias, verticalismos monárquicos y providencialismos".

"El consumo indiscriminado y el oportunismo económico no parecen ser las variables con las que el Gobierno logró cautivar a la clase media porteña. ¿Lo serán frente a la clase media del resto del país? Cuesta creerlo".

"El voto porteño mayoritario refleja una necesidad básica que acaso termine por ser un imperativo nacional: la de impedir que el partido gobernante domine el escenario político".

"Es posible que las peores bajezas aún estén por suceder. El oficialismo ya ha dado pruebas, en el pasado reciente, de que con tal de llegar adonde necesita no repara en medios ni lo frenan los escrúpulos. Pero tendría que considerar lo que una y otra vez resalta ante los ojos del sentido común: cuánto más hace por hundir en el barro a sus inadmisibles adversarios, más los favorece ante el electorado, harto de sus patrañas".

2 semanas y media atrás...

"Nada es gratis en política. Como lo ha señalado Alfredo Leuco, el hartazgo social crece día a día".

"Lo que el oficialismo se empeña en no admitir incide profundamente en el ánimo social. En ese electorado que a la hora señalada le recuerda al Gobierno lo que él pretende olvidar. Es inútil escapar hacia adelante. Durar en el poder no es lo mismo que contar con sólida representatividad. Ya se sabe qué les pasa a los que escupen para arriba".

2 semanas atrás...

"Y queda claro, como también ocurrió en Santa Fe, qué podría suceder en octubre, cuando haya que optar entre el Frente para la Victoria y el candidato que sepa ubicarse tras él y pueda beneficiarse con el mismo criterio convergente que predominó ayer, entre los opositores, en la Capital Federal".

"El tiempo es el reino de las cosas en movimiento; de lo que nace, crece y muere. Esa trayectoria y ese desenlace son los que al Frente para la Victoria le auguran quienes creen indispensable que la gestión presidencial iniciada en 2003 se convierta en pasado en las elecciones generales de la próxima primavera".

"Digan lo que digan quienes se empeñan en rebajar la estatura nacional de la contienda electoral porteña, el ballottage terminó de perfilar un acontecimiento cívico de auténtico relieve nacional. Ocurrió en Santa Fe la semana pasada. Y lo mismo ocurrirá en Córdoba la que viene. Son cada vez más los que comprenden que el futuro del país está en juego y lo que debe reflejar la orientación que se imprime a los comicios provinciales".

martes, 16 de agosto de 2011

Cómicos Stand Up




JMS.
"¿Dónde estaba Mauricio Macri? ¿Dónde, Julio Cobos? ¿Qué hacía Carlos Reutemann? Cualquiera de ellos hubiera sido mejor candidato que los que compitieron por la oposición anteayer".

"Es probable que a la Argentina no kirchnerista (que es la mitad del país) la aguarden épocas de insoportables intolerancias, de arbitrarias persecuciones y de insistentes campañas mediáticas. Eso ya se ha hecho y hay precedentes; no necesita probarse hasta dónde podrían llegar la persecución judicial y las campañas de desprestigio contra los adversarios o críticos. Una de las peores consecuencias de las victorias oficialistas argentinas es que los jueces también quieren formar parte del cortejo de los vencedores".

Pagni.
"El fallecimiento de Kirchner liberó al oficialismo de un gran pasivo".

"También hubo un aprovechamiento inteligente de la comprensible empatía que produce el luto".

"Cristina Kirchner tiene rivales pero no está amenazada por ninguna alternativa. Ella proyectó una imagen de energía -aquí radica el mayor aporte de Amado Boudou-, volvió a servirse de los recursos del Estado como si fueran propios, sofisticó el clientelismo y llevó adelante una campaña coherente desde el punto de vista conceptual y publicitario".


S. Kovadloff.
"El electorado no oficialista manifestó claramente su disconformidad profunda con lo que los adversarios del Gobierno le ofrecían. Tal es la conclusión ineludible que ponen de manifiesto los resultados del plebiscito de anteayer. En otras palabras, ese electorado prefirió lo que había al balbuceo. Y se volcó hacia el Gobierno".
"Los principios republicanos, la ética pública concebida como valor innegociable, no bastaron ni mucho menos para persuadir a tantos votantes disconformes, en esos órdenes y en otros, con la gestión oficial. Lo prueba el fracaso electoral de Elisa Carrió".

"A nadie medianamente orientado se le puede escapar qué palpita detrás del pragmatismo descarnado que imperó en este ensayo electoral. Palpita una sombría resignación a vivir en un país donde la democracia, concebida como aspiración a conciliar principios y pluralismo, equidad social y educación plena, bipartidismo y desarrollo integral, la ley y la solidaridad, no pueda alcanzarse en un plazo razonable".

F. Laborda.
"Quedó demostrado ayer que la oposición no ha sido capaz de ofrecer una clara alternativa de poder".

B. Sarlo.
"En realidad, encarnó una imagen de gran poder simbólico: la mujer fuerte, destrozada por el dolor, que se solloza y se recupera al mismo tiempo; que apela al muerto pero demuestra que puede reemplazarlo con ventaja; tocada por la desgracia pero indomable. El luto es emblema de una soledad espiritualmente fortalecida y no de desfallecimiento. La viudez de Cristina ha sido su escudo y su lanza. Hay que reconocer que supo usarlos y que su victoria no puede ser solamente atribuida a que la oposición no hizo bien sus tareas".

N. Castro.
"Los resultados de ayer, por otra parte, han vuelto a ilusionar a los que sueñan con el proyecto de “Cristina eterna”. Este proyecto es algo latente, que nunca murió y que, ayer, revivió".

Fontevecchia.
"El segundo mandato de Cristina Kirchner podría reservarles sorpresas a quienes imaginan que un triunfo contundente del oficialismo produzca una economía “chavista”.

"El kirchnerismo aumentó su virulencia  y agresividad con sus adversarios –reales o creados– cuando se vio débil, al perder las elecciones de 2009. ¿Lo tranquilizará un cómodo  triunfo de la Presidenta?"

Leucovich.
"Hay una definición muy irónica de “corrupción”, que dice que es una porquería que empieza a registrarse y a repudiarse cuando comienza la recesión. En el medio de las buenas noticias que se sienten diariamente en el bolsillo, ese es un tema que pierde capacidad de indignación. O que la genera sólo de la boca para afuera".

"Cometerían un error si procesan esta catarata de votos como un cheque en blanco para la radicalización del discurso y para buscar hacer realidad el sueño de “Cristina eterna”.

J. Blanck.
"El ataque, aún la difamación, sobre políticos, intelectuales, medios y periodistas que no comulgan con su credo, funcionó para el cristinismo como galvanizador de la tropa propia y, por lo visto, no influyó negativamente sobre ese 50% que el domingo votó a la Presidenta".
"Ella empezó desde el mismo domingo a la noche, en discursos con cuidada amplitud e infaltable emoción, a construirse el escenario ya no de la próxima elección, sino de su próximo gobierno. Está sumando poder a traves del medio más democrático, que es una elección. Ahora es cuando debería demostrar que es capaz de resistir la tentación autoritaria y ejercer ese enorme poder también de manera democrática. Esa es su próxima prueba".
 

lunes, 15 de agosto de 2011

Lunes negro: el crac de la prensa chamuyera

GOLEÓ LA CRIS-PASIÓN

Tras las elecciones como las de este último domingo la mayoría de los análisis caen en las mismas cuestiones: 1) interpretación de los votos; 2) comparación con elecciones previas; 3) justificación de los resultados; 4) conjeturas “hacia adelante”. 

Para aquel que esté habituado a leer las columnas de opinión de diarios y portales decididamente opositores las lecturas de este lunes han de ser entre desopilantes y macabras. Los resultados generales de las PASO, en este sentido, son concluyentes: Argentina posee un sobrante exagerado de periodistas entregados al ejercicio de la chamuyería. Sobre todo periodistas carísimos. El ejercicio del periodismo de opinión se distingue cada vez menos de las cientos de miles de charlas de café, rumores de taxi o intercambios en colas de bancos a lo largo y ancho de nuestro país. Sumemos, entonces, nuestra humilde parte al fárrago.

Resulta muchas veces obscena la descontrolada hermenéutica de los votos. ¿Cómo es posible dar apenas un par de definiciones acerca de por qué más de diez millones de argentinos se decidieron por CFK? Resultan aceptables, en todo caso, conjeturas generalísimas y más o menos lógicas. Por ejemplo: la mayoritaria decisión de volver a confirmar el trabajo de CFK. No por paradójico es menos cierto un evidente carácter conservador de este voto al oficialismo (la única opción probadamente progresista). “Conservador” porque mucha gente hoy, por fin, tiene algo que conservar (en 2001-2002 la meta, para muchos, era sobrevivir). Tampoco es atinado creer que más de diez millones de argentinos eligieron “la política” en lugar de “las corporaciones”, “la batalla cultural” en lugar del “sentido único” y así. 

Otros, siempre deslavazados (como el montofóbico C. Reato), apelaron a lo insólito: se votó a CFK como contrapartida de los conflictos que están aconteciendo en algunas potencias del mundo; como si medio país votante estuviera híper informado acerca de los avatares del mundo y en consecuencia intelectualizara su voto. Los mismos que hablan de millones y millones de pobres pretenden justificar el voto K con argumentos que sólo toleran aplicarse sobre una minoría archi informada. 

El inefable de JMS, como cabía esperar, sólo atinó a explayarse sobre la oposición. En esta cayeron varios: cargando sólo contra la oposición evitan reconocer lo conseguido por CFK. El triste papel de la oposición pudo haber sido, en todo caso, UN motivo para la masiva inclinación hacia el FpV. 

Otro caso, entre patético y cómico fue el del odiador patológico Pepe le Moko, quien para eludir la parada y no dejar de cobrar por la nota se mandó con una columna que a lo más que se pareció fue a una comunicación telefónica ligada.

Luego, como es habitual, leímos la “mancha más” del tigre Pagni, quien se las ingenia para explicar la arrasadora victoria de CFK a partir de… ¡adivinen! ¡Sí! A partir de un cúmulo de defectos: “utilización de recursos del Estado como si fueran propios”, “clientelismo sofisticado”, etc. Sólo le faltó bregar por el voto calificado.

En fin, las razones por las cuales un habitante elige a su candidato pueden ser tantas como electores hay. Ahora bien, una conclusión incontrastable es la siguiente: la eficacia del “cuarto poder”, al menos en Argentina, se encuentra seriamente cuestionada. Del “no hay gobierno que se banque cuatro tapas negativas de Clarín” hemos pasado, afortunadamente, a todo lo contrario. Esta pérdida de influencia es el gran éxito de estas primarias. No será suficiente, sospechamos, para hacer descender la soberbia de muchos opinadores pero sí, por lo menos, para hacerlos dudar de la facilidad con las pueden cargarse a un gobierno popularmente elegido. Habrá que ver, de aquí a octubre, si eligen cesar con las operaciones o si, por el contrario, redoblan los esfuerzos (sospechamos que esto último es lo más probable).  
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