miércoles, 30 de enero de 2013

PECADO ORIGINAL. CLARÍN, LOS KIRCHNER Y LA LUCHA POR EL PODER. GRACIELA MOCHKOFSKY (1)


“(…) La crisis se precipitó: 1988 era año preelectoral. Los principales candidatos a suceder a Alfonsín apoyaban públicamente la privatización de los medios estatales, como parte de una reducción de gastos de un Estado en bancarrota. Magnetto habló con Cafiero, quien accedió a que, si ganaba, Clarín tendría Canal 11 o Canal 13. Clarín, a su vez, lo apoyó decididamente en las elecciones internas de su partido, pero, para sorpresa colectiva, Cafiero perdió ante Carlos Menem, el pintoresco gobernador de La Rioja al que muy pocos –incluido Magnetto- se habían tomado en serio hasta ese momento.

En este punto, Magnetto decidió asegurarse y se dirigió a todos los candidatos que competirían en las presidenciales de 1989 para hacerles saber los deseos de Clarín. Menem, persuadido por dos de sus principales asesores, su hermano Eduardo y el mendocino Eduardo Bauzá, de que le convenía tener a la prensa de su lado, envió a Magnetto la promesa de que si ganaba las presidenciales, derogaría el artículo 45 y privatizaría los canales y radios estatales. Magnetto la tomó como un reaseguro adicional, aunque la suerte electoral de Menem era una incógnita.

El 14 de mayo de 1989, en medio de una hiperinflación pavorosa, saqueos populares a comercios y supermercados, y caos financiero, Menem ganó las elecciones anticipadas con el 47% de los votos contra el candidato radical Eduardo Angeloz. Dos semanas después, rendido en todos los frentes, Alfonsín envió al Congreso un proyecto para derogar el artículo 45.

Pero el presidente electo quería ese mérito para sí.

El 12 de junio, Menem invitó a Magnetto a su residencia de gobernador en La Rioja. Sin rodeos, le confirmó:

-Vamos a privatizar rápidamente el 13 y el 11. No podemos seguir perdiendo millones con algo que los privados pueden hacer mucho mejor. Nos interesa que esto salga bien y que participen empresas nacionales.

Quedó resuelto. No hablaron mucho más porque se anunció la llegada de Rodolfo Terragno, ministro de Alfonsín, que entraba con su secretaria, su jefa de prensa y una taquígrafa, a comunicar al riojano que debería asumir el cargo antes de lo previsto: Alfonsín anunciaría su renuncia esa noche; el gobierno no aguantaba más. Almorzaron todos juntos; luego, Menem ordenó que un auto llevara a Magnetto y a un misterioso participante del almuerzo –que Terragno creyó entender que era dueño de u astillero griego- a recorrer la ciudad, mientras él negociaba la sucesión con el enviado de Alfonsín.

Esa noche, con la moneda en caída libre, estado de sitio y un nivel récord de pobreza, el Presidente comunicó al país su dramática renuncia. Era el peor momento de la joven democracia, y el comienzo de una era dorada para Clarín (…)”

domingo, 20 de enero de 2013

El Relato



La segunda cuestión que rodea el caso Darín es el miedo. Cuando volvió de diez días de encierro y enfrentó a las cámaras, al actor se le había borrado la sonrisa de los ojos y le temblaba la boca. Es comprensible: la desmesura del acto presidencial le quita el sueño a cualquier ciudadano por más famoso y bien plantado que sea. Aunque, por supuesto, no hace falta llegar a tanto: hay mucha gente que tiene miedo en la Argentina. Temen a la arbitrariedad del Estado. A la AFIP, a la SIDE, a la Secretaría de Comercio, a la Jefatura de Gabinete, al escrache de los medios oficiales, a la lapidación de los blogueros pagados por el kirchnerismo y al ciberfusilamiento de los militantes fanatizados. También a perder el trabajo. Que no es poca cosa. El trabajo no sólo es el sustento: somos lo que somos, pero también lo que hacemos. Los canales, las radios y algunos medios gráficos vinculados directa o indirectamente al "movimiento nacional y popular" están llenos de anécdotas escalofriantes. Las víctimas no quieren que ventilemos sus nombres, pero cuentan en secreto las frases que se escuchan todo el tiempo. "Vos te fuiste del otro lado de la raya y, si no volvés, no voy a poder defenderte." "Sos kirchnerista, pero no te alineás del todo y así no va." "Vos tenés que acompañar más y poner los dedos, ¿te creés que te vamos a seguir pagando para que te hagas el gil?" "Sos muy indisciplinado. No me importa lo que pienses, sino que obedezcas." "Tenés que apoyar el proyecto, va a haber ficción para todos y como nunca." "No digas nada, no te metás, yo sé lo que te digo."

Todos temen una cacería de brujas. "Lo malo de la izquierda americana es que traicionó para salvar sus casas con piscinas", dijo Orson Wells sobre el macartismo en Hollywood. Se refería a muchos cómplices callados y a muchos delatores que había en el ambiente.

(...) Bioy escribe una línea sobre lo que ocurría durante aquel primer peronismo: "La gente si podía se retiraba, para que la olvidaran. El olvido parecía entonces el mejor refugio".

Jorge Fernández Díaz.

viernes, 18 de enero de 2013

Generación del 73



Hoy el historiador Luis Alberto Romero escribe una nota en The Nation en la que hace un juego divertido. El título es No todo debe girar alrededor de Cristina. El texto es entretenido sobre todo porque Romero se permite hacer una pirueta comparativa entre pasado y presente que ni el más novato historiador se hubiera animado. También resulta atractivo porque en este escrito Romero deja bien en claro un NOSOTROS y un ELLOS. Veamos.

A pesar de que el autor no se anima a ser del todo directo en la transmisión de sus pensamientos nos las deja picando para que agarremos de volea una teoría de lo más divertida ¿En qué consiste?

Los tiempos que corren se asemejan a los del Restaurador de las Leyes J.M.Rosas. De aquí que Romero El Simple le dice a sus lectores: tenemos que provocar que reencarne en nosotros aquella gran Generación del 37 para así salvar la República. Esta es la etapa que debe sobrevenir, según Romero, luego de haber concretado la gesta de desenmascarar la Gran Falsedad K. Romero tiene una nueva (y seguramente eficaz) Táctica Política: correr del centro a Cristina para salvar las instituciones.

Lo de Romero quiere ser una Proclama. Una Proclama Libertaria (si no las tomáramos en serio). Hasta aquí, piensa el historiador devenido Político, nos hemos dejado engañar por el rosismo K; hasta aquí hemos caído en muchas de sus trampas. La Táctica para empezar a revertir esto (porque da por hecho el kirchnerismo ya está acabado) es resucitar a la Generación del 37… Alberdi, Sarmiento, Echeverría, etc. Esto porque Romero entiende que el Estado ha sido desarmado durante los últimos diez años, de modo que ¡manos a la obra para reconstruir el Estado!     

Entre paréntesis. Resulta como mínimo exótico que un historiador ya maduro pase por alto las enormes e históricas diferencias entre los dos padres de la generación del 37: Alberdi y Sarmiento. Para él son lo mismo.

Tenemos que hacer y esto y hacer lo otro, repite y repite. Hasta sugiere que es fácil lograrlo. Tanto se cree Romero su lectura comparativa entre Rosas y el kirchnerismo que el hombre escribe desde un claro NOSOTROS que se pretende hermano de los exiliados del rosismo, aquellos que se sacrificaron para sentar las bases de la gran Nación. Para sumar al enchastre comparativo convoca, cuando no, al 55. Escribe (como si escribiera su inconsciente)

No podemos ignorar la experiencia de 1955, del antiperonismo sin futuro y el peronismo rejuvenecido bloqueándose mutuamente.

Sólo este párrafo lo deja a Romero tan desnudo como vino al mundo ¿Qué piensa y no escribe Romero? Que estamos en presencia de la Tercer Tiranía (Rosas-Perón-los K) y no tenemos que volver a cometer los mismos errores que las anteriores veces que las derrocamos. Esta vez no podemos fallar. Oh casualidad días atrás otro inefable, Álvaro Abos, tituló su opinión No agitemos los fantasmas del 55. La verdad es que para no agitar aquellos fantasmas los citan demasiado seguido.

Recordemos que al día siguiente de la muerte de Néstor Romero tituló su opinión Cristina está lejos de Isabel. En aquella nota Romero vuelve con sus divertidas teorías comparativas entre el pasado y el presente (no hace falta decir que el tiempo lo ridiculizó como a tantos). Cristina está lejos de Isabel, titulaba, pero… “Muchos pensarán en lo que sucedió tras la muerte de Perón, en julio de 1974. Hay sin duda elementos similares, especialmente los demonios que Kirchner desató en los últimos años (...) Buscando precedentes, me resulta más iluminador pensar en el final del primer gobierno peronista”, auguraba entonces. Acto seguido, en tono de capataz liberal, le ofreció dos caminos a CFK: o cambia o sigue en la misma (esta última opción sería, según Romero el Simple, suicida).

Entre paréntesis. Recordemos cuando Escribano (el cerebelo ideológico de The Nation) le intentó poner los puntos a un Néstor recién asumido. Recordemos, también, a Rosendo Fraga que con el cuerpo aún tibio de Néstor le ofrecía a CFK la posibilidad de demostrarse presidenta y conductora. Y recordemos a Romero haciendo lo mismo ¿Por qué no pueden resistirse a ese tono de Patrón de Estancia cuando no les gusta el gobierno? ¿Por qué no logran hacer el duelo de la Argentina oligárquica?

Preguntas a Romero ¿Quiénes van a ser los poseídos por el espíritu de la Generación del 37? ¿Usted? ¿Escribano, M. Solá, Pagni? ¿Lilita, Alfonsín Jr? ¿Binner el Vetusto? ¿Quiénes? Mire que para empardar a Alberdi no va a ser simple armar equipo. Y además ¿por qué jugar con la Historia como si jugara a las bolitas? ¿Realmente usted cree que la Historia se repite tan infantilmente? ¿No le es posible ver las complejidades que subsisten entre períodos de tiempo abismalmente separados? ¿No va siendo tiempo que ceda en la divulgación de la Historia y entierre las manos en el barro de la Política? Y por último ¿qué piensa usted de sus lectores?         

martes, 15 de enero de 2013

A vos



El inefable de Álvaro Abos nos propone hoy que “no agitemos los fantasmas del 55”; también nos ilustra diciéndonos que “el odio es un viento insidioso que envenena y fractura a las sociedades” y que “el odio es un amargo fruto que aún puede brotar en los corazones”; califica, además, como “breviario del odio” y “declaración de guerra” a la carta de CFK a Darín; “el odio K ha producido grietas”, “la cultura del odio impuesta por los kirchneristas”, nos dice.

¿Qué será “el odio” para Álvaro Abos?

En la misma nota es Abos quien califica a la Presidenta como “ella y sus chirolitas”; a Boudou como “el chirolita mayor”; del ambiente artístico escribe que se encuentra bajo la hegemonía del gobierno por el apoyo económico que recibe de éste.

En docenas de notas en The Nation Abos no cesa de vomitar hacia todo lo que provenga del gobierno ¿Por qué un escritor cualunque puede vociferar sus diatribas (en el diario más históricamente odiador del país) y quienes las reciben a diario deben guardar absoluto silencio? ¿Por qué un actor sospecha públicamente de la honestidad de una presidenta y una respuesta de ésta pasa a ser “unan declaración de guerra” o un “breviario del odio”?

Entre paréntesis. Un escritor no puede abolir la conciencia del lugar de enunciación. Abos titula “No agitemos los fantasmas del 55” en el diario que, precisamente, no sólo los agitó en su momento sino que además propulsó aquel golpe (y todos los anteriores y siguientes golpes de estado).

¿Acaso Abos no relee lo que escribe? ¿Acaso no es capaz de advertir el odio que no puede evitar filtrar en cada una de sus intervenciones públicas? Abos (como Eliaschev, Abraham, Kovadloff, Aguinis y un larguísimo etcétera) rezuman odio: son anti kirchneristas maníacos. No saben machacar sobre otra cosa que no sea la incansable tesis de que el proceso kirchnerista no es más que una gigantesca falsedad que se traga la mayoría ignorante de los argentinos (tesis histórica si las hay). Ellos, la parte lúcida y desinteresada, la parte ilustrada e incorrupta, son los encargados de revelarnos el gran teatro kirchnerista.

A propósito. El último sábado en The Nation un tal Guyot tituló su nota “Los fetiches del teatro kirchnerista”. La máxima virtud de la nota es que no es necesario tomársela en serio. En ella se ve, de manera casi perfecta, la tediosa tesis de la falsedad total del gobierno K. Con un humor digno del universo cultural heredado del Gran Bartolo, idiotiza a cada uno de los presentes en la llegada de la Fragata Libertad al puerto de Mar del Plata.

¿Por qué la tesis del teatro kirchnerista?

Hay un supuesto que las más de las veces la tesis no explicita. Todos los opinadores atacan al supuesto fabricante del teatro, es decir al gobierno. Ahora bien, si este Gran Fabulador (el Gobierno) es el mismo que hace un año consiguió la adhesión de más de 12 millones de argentinos esta realidad concreta convoca a la parte no dicha: la porción que cree en ese gran teatro. Para que una gigantesca mentira sea adoptada por tamaña cantidad de gente hay dos posibilidades: o el fabricante de la ficción es un genio con dotes hipnotizantes o estamos en presencia de una mayoría que cae en la trampa de la mentira.  

Tipos como Abos o el tal Guyot pugnan por abordar la realidad social argentina con la misma óptica de los oligarcas de hace más de cien años. La tesis del teatro kirchnerista oculta su motivación esencial e histórica: el mal de la Argentina son las mayorías incultas, brutas, fácilmente corrompibles y engañables. Bah, en definitiva el peronismo (excepto el de M…, obvio).                  
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