sábado, 22 de junio de 2013

jueves, 20 de junio de 2013

No lo supieron aprovechar II

Una foto de estos días que ya van pasando muestra al arco opositor festejando la esperable resolución de la Corte Suprema en relación a la elección de consejeros. Pudimos leer declaraciones, republicanas reflexiones y loas varias acerca de la independencia de la Justicia argentina (¿Por qué muchos pretenden hacernos creer que SÓLO se es independiente del poder político?). La foto del arco opositor festejando reveses del gobierno propinados por otros es un dato, precisamente, del lugar en el que hoy está parada la oposición política: la retaguardia.

En la vanguardia desde hace diez años está el kirchnerismo; en la contra-vanguardia varios de los poderes fácticos (Alianza Agro-Mediática, famiglia judicial, holdouts, etc.); en la retaguardia la oposición política.

Tras la declarada batalla entre una Alianza Mediática que viene resistiendo la puesta en riesgo de sus ventajas históricas y el Gobierno, el escenario pareciera haberse quebrado en dos partes irreconciliables: lo K y lo anti-K. En buena medida fue la AM quien empujó a esta realidad binaria (el gobierno no la desaprovechó). Lo cierto es que en este drama los papeles protagónicos se lo llevaron los contendientes de la batalla y el magro papel secundario el arco opositor.

El dibujo táctico de la realidad política argentina de los últimos años podría resumirse de este modo: el Gobierno ataca, la Alianza Mediática recibe y contra-ataca: la oposición espera, expectante, por los resultados. Recién con los resultados en la mano, llegado el caso, procede. El arco opositor ha elegido hoy ser un órgano pasivo, subordinado. El presente político es una película que les transcurre delante de sus ojos y a la que sólo se integran cuando el desenlace ya está definido.

No hacía falta aparearse discursivamente en el programa de la Alianza Mediática. No hacía falta desesperarse en infamantes alianzas políticas con el sólo objetivo de subsistir en el candelero. Lo escuchamos a Pino Solanas referirse a “táctica política” a la hora de justificar su aberrante alianza con Carrió; también dijo que a los jóvenes les falta “mirada política” (¡para entender su “táctica política”!). La parábola de Pino es sin dudas la más desmesurada de todas.

No hacía falta comprar la gastada versión revoluciónlibertadoraochesca del kirchnerismo. No era necesario despersonalizarse en pos de visibilidad. Las elecciones de 2011 fueron el desastroso resultado de esa retaguardia opositora magnetizándose en tácticas ajenas. Y si algún día lograsen revertir esos desastrosos resultados y llegar al calorcito del poder, allí también, seguirán funcionando como retaguardia política.

Estar en la retaguardia es tratarse con hechos consumados por otros, es recibir la realidad política ya masticada, es la infertilidad de la práctica política. No es necesariamente raro, en los avatares de la Historia, quedar en posiciones de retaguardia política. De aquí a ELEGIR esa posición… ¿por conveniencia, por mezquindad, por supervivencia, por táctica?              

Un caso aun más desmesurado que el de Pino es el de su flamante aliada. Carrió encarna, hiperbólicamente, a esa retaguardia que vivencia la política como una realidad exclusivamente mediatizada. La “táctica” y la “mirada política” de la que habla Pino se ha devorado toda interpretación de los hechos. “Hacen” política parados delante de un tablero imaginario, frío, especulativo; “hacen” política” de un lado y del otro de la pantalla; “hacen” política con los editoriales de los gerontes de la prensa gráfica. En fin, “hacen” política montados en voluntades ajenas que no son, precisamente, las de las mayorías.     

lunes, 17 de junio de 2013

No lo supieron aprovechar

Hasta el año 2008 la política argentina había venido reproduciendo una vieja modalidad: la de sentar en la mesa del poder a los representantes del poder mediático. Las comidas en Olivos para tejer los rumbos de la política nacional continuaban una vieja costumbre de vinculación entre poder político y poderes fácticos. Recordemos que el 10 de diciembre de 2007 CFK sucede a NK en la Presidencia de la Nación. El 7 del mismo mes, tres días antes, NK autoriza la fusión de Multicanal y Cablevisión, hecho que empoderó, aún más, al Grupo Clarín.

Hasta que en marzo de 2008 se pudrió todo.

A partir de allí la historia es más o menos conocida. Con el correr del tiempo la Alianza Mediática y el Gobierno Nacional permanecen en una guerra declarada. Luego del contundente triunfo de CFK en 2011 la artillería mediática recrudece su intervención en el debate político-mediático. Aunque por momentos lo olvidamos, en el medio de todo esto, siempre hubo una oposición política.

Que los políticos de la derecha o centro derecha se hayan encolumnado desde un comienzo con la Alianza Mediática no puede extrañar a nadie. La disyuntiva era saber cómo irían a posicionarse el abanico de partidos políticos que pudiéramos colocar en la centro izquierda o izquierda. Hoy aquel dilema está bastante más claro.

La estrategia de la Alianza Mediática fue la polarización, la tajante división entre un mundo K y otro, siempre estigmatizado, mundo anti-K (es para un estudio más largo si esta estrategia de la AM no le trajo buenos resultados al Gobierno Nacional, amén, claro está, de sus logros de gestión). La oposición política, algunos más rápido, otros más lento, eligieron agolparse en el mundo anti-K.

El pecado mayor de la oposición sigue siendo creer fervientemente en que el humor social es exactamente el que reflejan los medios de comunicación. Y éstos, que bien saben de esta arma crucial que empuñan desde la Gazeta de Buenos Ayres para acá, usan a y abusan en la construcción y manipulación de ese “humor social”. Por eso el 99.9% de la oposición política se monta hoy en los discursos diarios de la Alianza Mediática. Sólo con escuchar los extensos debates en el Congreso se advierte este apareamiento discursivo (¡hasta se han escuchado citas a Lanata!).

Hoy Binner declara muy parecido a Macri; hoy Del Sel se sienta con Donda y Prat Gay mientras que  Carrió teje alianza con Pino Solanas; lo hemos visto a Altamira tomar Don Perignon con Chiche Gelblung en Radio Mitre; Macri ofreciéndole una flor a Moyano. En fin, un aquelarre discepoliano o una obra maestra del kirchnerismo.

Es discutible la dosis zurda del kirchnerismo, desde ya. Pero si es cierto que allá lejos y hace tiempo NK supo decir “a mi izquierda, la pared” hoy debemos aceptar que lo logró. ¿Por qué el político que ayer nos parecía progre hoy se nos ofrece conservador? ¿O un líder socialista que elije a un esperpento como Capriles y no a Chávez? ¿Cómo es posible que tantos políticos de orígenes bien diferentes expresen contenidos tan similares?     

Porque han desaprovechado una gran oportunidad. Esa oportunidad que comenzó en marzo de 2008, la que puso en jaque la inmemorial alianza entre el poder político y el mediático a la hora de fijar los rumbos del país. Porque fueron esclavos de un presente continuo interpretado erróneamente. Porque esas interpretaciones nunca fueron genuinas sino, lo peor, germinadas en una Alianza Mediática que sólo persigue intereses personales (antagonismo de lo que debería ser la práctica política). Porque se dejaron atrapar por un supuesto escenario K o anti-K. Porque desaprovecharon la gran oportunidad de imaginar a la Política un poco más libre de las corporaciones. Porque creyeron que la Política no puede SER sin esas corporaciones (aunque atrás en el tiempo afirmaban lo contrario). Porque fueron mezquinos y creyeron que la calle eran los corredores de los estudios de televisión. Porque ni siquiera fueron capaces de imaginar que si el día de mañana llegan a pisar el poder también a ellos le va a convenir una política sin patrones foráneos poniendo condiciones.

Por eso es que hoy la “vieja política” está encarnada en muchos de aquellos que hoy pregonan la renovación.   

martes, 11 de junio de 2013

El problema son los ricos


La familia Walton, propietaria del gigante Walmart, poseía hace treinta años 61.992 veces la riqueza media estadounidense. Actualmente posee 1.157.827 veces más. Los Walton acumularon solos tanto dinero como las 48.800.000 familias más pobres.

En la patria de Silvio Berlusconi el Banco de Italia anunció que las diez primeras fortunas nacionales detentaban tanto dinero como los tres millones de italianos más pobres.

China, India, Rusia o los países del Golfo se abren paso a los codazos en el club de los millonarios. Los millonarios indios que poseían en 2003 el 1,8% de la riqueza nacional, cinco años más tarde acapararon el 22% (todo en manos de 61 individuos). Un país como China –en el que el ingreso anual promedio apena excede los 2.500 dólares- el Parlamento cuenta con 83 millonarios.  

Según el FMI el 93% del crecimiento económico de Estados Unidos durante el primer año de su recuperación económica sólo benefició al 1% de los estadounidenses más ricos.

En 2009, 6 de los 400 contribuyentes estadounidenses más prósperos no pagaron ningún impuesto; 27, menos del 10%; ninguno pagó más del 35%.

Las 63.000 personas (18.000 en Asia, 17.000 en Estados Unidos y 14.000 en Europa) con una fortuna superior a 100 millones de dólares poseen una riqueza acumulada de 39,9 billones de dólares (en 2011 el Producto Interno Bruto mundial era de aproximadamente 70 billones de dólares).

El capital es menos gravado que el trabajo gracias a un sostén político que lo hace posible: fiscalidad cómoda, salvataje de los grandes bancos que tomaron como rehén a los pequeños ahorristas, poblaciones a las que se presiona para que se les pague a los acreedores, deuda pública que constituye para los ricos objeto de inversión (y un instrumento de presión) suplementario. En fin, las connivencias políticas del capital le garantizan que seguirá siendo menos gravado que el trabajo.

Los ricos usan su fortuna para acrecentar su influencia, después su influencia para acrecentar su fortuna. Sheldon y Miriam Adelson, una pareja de millonarios estadounidenses y republicanos financiaron las elecciones del último año con más dinero que la totalidad de los habitantes de 12 Estados estadounidenses.

En Estados Unidos el salario mínimo perdió el 30% de su valor desde 1968. Mientras tanto el capital sigue siendo dos veces menos gravado que el trabajo (el 20% contra el 39,6%).

El ex jefe del Ejecutivo británico Anthony Blair (1997-2007) engorda su fortuna actual asesorando a JP Morgan. El ex Primer Ministro de Béligica (1992-1999) aconseja a la financiera Dexia. Giuliano Amato, Presidente del Consejo de Ministro de Italia en dos ocasiones (1992-93/2000-01) asesora en la actualidad a la Deutsche Bank. ¿Se puede defender el bien público velando por no disgustar a regímenes feudales extranjeros o a instituciones financieras que es fácil imaginar como futuros empleadores?

Bernard Arnault, propietario de una multinacional y décima fortuna del planeta supo alegrarse un día de la pérdida de influencia de los gobiernos democráticos: “Las empresas, sobre todo internacionales, tienen medios cada vez más amplios, y adquirieron, en Europa, la capacidad de poner a competir a los Estados […] El impacto real de los hombres políticos en la vida económica de un país es cada vez más limitado. Felizmente”.

Las Guaridas.

El Reino Unido va a la cabeza de los paraísos fiscales en islas como Bermudas, las Vírgenes, Caimán, Guernesey, Isla de Man, Jersey, Gibraltar. También hay países enteros como Suiza, Irlanda, Luxemburgo. También hay estados como el de Delaware en Estados Unidos.

Una primera clase de clientes son los mismos bancos o las financieras, incluso aquellas salvadas por los Estados de posibles quiebras.

El ranking de los mayores 20 bancos radicados en esos paraísos en 2010 lo encabeza el UBS de Suiza (732 mil millones de dólares). Lo sigue el Crédit Suisse (720 mil millones); luego el HSBC del Reino Unido (508 millones). También está Morgan Chase de Estados Unidos, Goldamn Sachs y Banco Santander.

De agosto  de 2008 a agosto de 2009, 20 de estos bancos tuvieron 1,47 billón de euros en ayudas públicas para salvarse de la crisis; 300 mil euros en créditos blandos y 1,2 billón en garantías para activos tóxicos e inyecciones de capital.

Un estudio de la Red de Justicia Fiscal revela que los principales clientes de los paraísos no son los dictadorzuelos, traficantes de drogas o algún pirata sino los ricos del mundo.

4 países latinoamericanos figuran en la lista de las 20 naciones que más dinero poseen en paraísos fiscales. Se ha podido detectar que los multimillonarios de Brasil enviaron a esos paraísos 520.000 millones de dólares; los de México 417.000 millones; los de Venezuela 406.000 millones; y lo más pobres argentinos sólo 399.000 millones.

Si devolvieran al fisco lo que no pagaron, por ejemplo, en un modesto 10%, se duplicarían las reservas argentinas.

El cálculo total de lo invertido en los paraísos fiscales en 2010 era cerca de 21 billones (1 millón de millones) de dólares, una cifra equivalente al PIB de Estados Unidos y Japón juntos. Encabezan el ranking China, Rusia y Corea del Sur.         

 España dispone de 550.000 millones de euros en paraísos. El jefe de Presupuesto francés, Jérôme Cahusac, tenía una cuenta en Suiza y el tesorero de la campaña de F. Hollande otra en las islas Caimán.

El último balance de la empresa Apple dio ganancias  por 600.000 millones de dólares. Por la fuga a los paraísos fiscales evitó pagar 9 mil millones de dólares en 2012.

La razón del éxito de estos paraísos fiscales es la existencia de una armadura legal que asegura el anonimato de las firmas o de los individuos.  
(Este texto es una edición arbitraria de otros dos textos: Una democracia degenerada, de Serge Halimi para Le Monde Diplomatique y Las Guaridas, de Mario Rapoport para Cash, Página/12).

lunes, 10 de junio de 2013

Los Garcas. Una tipología nacional (V. y H. Muleiro)


Vida de garcas

JOSÉ ALFREDO MARTÍNEZ DE HOZ

Garca emblemático por blasones de “criollo viejo”, por antecedentes familiares negreros y matadores, por bisoño líder gorila, por conspirador y golpista. Fue también pionero en la asociación subordinada con la banca y las empresas extranjeras. Como ministro de Economía de la dictadura videlista cumplió el gran sueño garca: licuar el salario y destruir el aparato productivo. Está procesado por servirse de las patotas paramilitares para desapoderar empresas y acomodar negocios a favor de amigos y del capital concentrado. Pasará al detritus de la historia como el jefe encorbatado de la dictadura cívico-militar más sanguinaria del siglo XX.

JORGE RAFAEL VIDELA

Garca venido a menos, descendiente de la oligarquía declinada del interior. Cubrió su empobrecida estampa con el uniforme del Ejército y una religiosidad idólatra. De su Dios tronante dice haber recibido la dispensa para comandar con aire de santón la más feroz matanza de compatriotas en el siglo XX. Le rifó el gobierno de facto a un patriciado tardío, vengativo y clasista que inauguró la era de una economía financiera que endeudó y empobreció al país.

CARLOS PEDRO BLAQUIER

Garca de raigambre, con omnipotencia de viejo zar del azúcar, simula sorpresa por ser procesado por criminal. Su pose de ricachón piola no consiguió ponerlo a salvo de su foja de explotador serial. En su persona se condensan los garcas que, tierra adentro, recrean el feudalismo semiesclavista, protegido por trenzas judiciales, militares y políticas. A pesar de ser, a esta altura, un “Tata” con prosapia, tiene modos de la vieja farolería parvenú. En su cómica inclinación artística maltrata al lenguaje con el entusiasmo de los que se enorgullecen de su ignorancia. Pero eso es lo de menos. Lo de más es superexplotación y participación activa en matanzas dictatoriales.

DOMINGO FELIPE CAVALLO

Garca del tipo self-made-man. El padre tuvo una fábrica artesanal de escobas. Él invirtió esa imagen laboriosa y se dispuso a barrer con el Estado como funcionario de la dictadura y como ministro de Economía de la democracia en dos ocasiones. Consumó el acto de intervencionismo estatal más flagrante que se pueda cometer e el capitalismo: asaltar el ahorro de los particulares para proteger a los grandes bancos. Fue el puente entre videlismo y menemismo y un agente activo del Consenso de Washington. Vilipendiado por los mismos que supieron defenderlo dice tener una fórmula para “salvar” al país. En su última versión, la bloggera, se dedica al caracoleo virtual y al pronóstico afiebrado.

MARIANO GRONDONA

Garca espurio, con un origen agropecuario que oculta la impronta “tana” y materna de los Poggio. Se apoya en los oráculos de la Antigüedad para adornarse con una dote intelectual incierta. A la hora de los bifes prefiere los tanques en la calle, el catolicismo utramontano y las estrategias brutales del Pentágono. Ve a la ciudadanía como a una “masa disponible”, lista a ser cooptada por “demagogos” que no coinciden con sus proyectos antinacionales. Exhibe su elitismo reduccionista con una notable simplificación ante los fenómenos políticos. Apoyó todos los golpes de Estado que se sucedieron  durante ya larga existencia.

MARÍA JULIA ALSOGARAY

Garca estrella del menemismo que supo actualizar la estética y la inmoralidad de su prosapia a la era mediática. Uno de los símbolos más rotundos de la farsa liberal que pide reducir al Estado para, en verdad, saquearlo en beneficio personal y entregárselo servido a depredadores privados y externos.

JAIME LAMONT SMART

Garca leguleyo. Heredó su apellido British de un padre aventurero y buscador de oro, y eso le permitió trenzarse con el falso patriciado e imitar sus modos con su diploma de abogado bajo el brazo. Es, junto con Alberti Rodríguez Varela, un representante epónimo de la “familia judicial” que destripó el derecho para amoldarlo a intereses restrictivos. Tiene el blasón de ser el primer civil sentenciado a prisión perpetua por genocidio como ministro de Gobierno en la provincia de Buenos Aires. Cumple condena en el Complejo Penitenciario II, de Marcos Paz, provincia de Buenos Aires. Está convencido de que la ciudadanía es tan sólo un cultivo de la pedagogía subversiva.        

HÉCTOR AGUER

Garca arribista. Hijo de un carnicero de Mataderos, corrigió su falta de antepasados calzándose una sotana. En el Arzobispado de La Plata encontró su lugar en el mundo como apologista de calificados antisemitas y garante público de un famoso estafador. Le importa un aura intelectual con el que aspira a lucirse en El Vaticano. Lo perjudica su sinuosa relación con el dinero pero pueden ayudarlo su defensa del genocidio videlista y su obsesión por la sexualidad de los otros.

MARCOS AGUINIS

Garca recienvenido, es un verdadero hijo del positivismo en sus versiones más difundidas y berretas. Ve en los sectores populares un rebaño hipnotizado, sobre todo –vaya paradoja- cuando las masas manifiestan alguna voluntad y/o identidad política. La pobreza de sus opciones léxicas y sintácticas se extienden peligrosamente a las argumentativas, cuando compara, por ejemplo, a la militancia joven del siglo XXI con las Juventudes Hitlerianas. Si saltara de lo que intelectualmente creer ser a lo que verdaderamente es, podría ser acusado de homicidio. Busca ocupar el lugar que dejó vacante Ernesto Sábato como el escritor al que “le duele el país”. Pero Sábato no era despectivo con las clases populares y eso lo hacía llorar mejor.


MAURICIO MACRI

Garca nuevo rico, hijo de un inmigrante astuto y saqueador frecuente del Estado, sostiene su garquismo con una papa en la boca, opiniones xenófobas, exhibicionismo ocioso y métodos de viejo matonismo patotero. Se vende como un lavado representante de la “nueva política” con el que pretende disfrazar su derechismo energúmeno. Sin embargo, el empleo de comisarios de avería y el espionaje ilegal de sus adversarios políticos y aun de su familia, suenan tan viejos como su adscripción al modelo agrofinanciero y dependiente.

FRANCISCO DE NARVÁEZ

Garca comercial y circense. Este mercader le debe sus principales señas al menemato: exhibicionismo ramplón y oportunismo político. Cuando lo acometen ataques de actividad reparte su tiempo entre giras por los sets televisivos y comparecencia en los tribunales que acumulan acusaciones sobre las zonas oscuras que acechan sus negocios. Entiende a la política como a una consoladora gloria personal y ha avanzado en ella “pagando como un chabón”, como dice el tango. Busca apoyarse en los sellos y la liturgia peronista. Pero no hay caso. No consigue disimular que es una garca más.

MIRTHA LEGRAND
Garca impostada, enmascaró su pálido origen social proponiéndose como modelo de elegancia. Sin más densidad y conocimientos que el de una señora gorda de Landrú, eligió comer en cámara para opinar de todo y de todos. Pero fundamentalmente para desatar un macartismo furioso y un conservadurismo siniestro. Apela a “lo que dice la gente” para despacharse con una moralina cerril por la que ni siquiera podría responder su entorno. Aunque su desmemoria selectiva se lo impide recordar, nunca se la vio tan feliz como cuando estuvo rodeada de genocidas.    

sábado, 8 de junio de 2013

Hitler (Por L. Bruschtein)


El nombre de Hitler tiene una densidad que convierte en monigote al que lo banaliza. No se le puede decir Hitler o hitleriano a cualquiera. Y eso fue lo que le pasó a Federico Sturzenegger, un hombre con más chapa que la Villa 1.11.14. El fantasma del feroz genocida ya había rondado los editoriales del diario La Nación. Para el presidente del Banco Ciudad y funcionario de Mauricio Macri, la equivalencia entre Alemania nazi y la Argentina actual estaba dada por la participación de movimientos juveniles (“juventudes hitlerianas”) de la política, de grupos religiosos y de los movimientos sociales en el control del acuerdo de precios que hizo el Gobierno. En realidad se refería a La Cámpora que, junto con Carta Abierta, se han convertido en los blancos preferidos de la oposición. Para La Nación, la referencia al Tercer Reich apuntaba a las actitudes “autoritarias del Gobierno”, pero el editorial se hacía sentir en el contexto del debate por la reforma judicial.

De la misma manera la izquierda ha usado hasta el abuso el término fascista como proyectil ideológico. Aunque casi podría decirse que en ese caso el término fascista aparece por lo menos un escalón del horror más bajo que Hitler. La Alemania nazi, Adolf Hitler, representan el exterminio, el límite mismo del espanto. Más allá no hay nada. Esta figura espectral ejerce una seducción especial sobre la derecha. La derecha no usa el término “fascista”, usa a Hitler porque la tranquiliza. Hitler les permite sentir que no son tan de derecha.

Un gobierno de derecha, conservador o de centroderecha puede reprimir, provocar despidos, excluir a importantes sectores de la sociedad. Y no es lo mismo que los campos de concentración y las duchas de gases de la “solución final”. Un gobierno de ese signo puede bajar los salarios, anular las jubilaciones para los más humildes y hasta apropiarse del ahorro de las capas medias con corralitos o flexibilizar el trabajo, pero no es lo mismo que el trabajo esclavo que el nazismo proveía a sus empresarios. Por supuesto, un caso aparte han sido las dictaduras militares, que en la Argentina han desarrollado siempre políticas económicas neoliberales. Julio Scherer García, un prestigioso periodista mexicano, fue secuestrado cuando viajó en los años ‘70 a Guatemala para investigar violaciones a los derechos humanos. Una gran campaña internacional logró que lo liberaran y contó que, en la sala de torturas, los militares guatemaltecos tenían una foto del dictador argentino Jorge Videla y otra de Hitler. La paradoja está en que el diario La Nación apoyó a Videla y nunca lo equiparó a Hitler como sí lo hizo ahora con este gobierno. El paradigma del horror en Argentina fue Videla, como lo es Hitler para el mundo y el mismo diario que apoyó a Videla equipara a este gobierno con Hitler.

“Lo único que yo dije –explicó Sturzenegger– fue que Hitler mandó a las juventudes hitlerianas a controlar los precios y que este gobierno hace lo mismo.” El hombre del MIT, el director de la escuela de negocios de la Di Tella, el supuesto economista brillante del neoliberalismo queda reducido así a sus prejuicios, los que nunca son inteligentes por más chapa intelectual que lleven sus portadores.

Más allá de los controles de precios, existen paralelismos que no son prejuiciosos y que ponen al neoliberalismo más cerca del nazismo que este gobierno. Porque la teoría del nacionalsocialismo se basó en la supremacía racial, los arios son los superiores según dijo Hitler, porque son los más fuertes, lo cual incluye fuerza física e inteligencia. La esencia de ese pensamiento casi darwiniano es la supremacía del más fuerte.

Esa “proximidad” teórica con el nacionalsocialismo estaría en que esa doctrina económica también plantea la supremacía del más fuerte. El neoliberalismo respeta la lógica de un mercado donde el que tiene más capital juega con ventaja sobre los demás y termina doblegándolos y subsumiéndolos. Una teoría que tiende a que los fuertes desde el punto de vista económico, lo sean cada vez más, y los más chicos tiendan a sucumbir o a ser engullidos. Una teoría que cuando se aplicó, destruyó a la clase media y condenó a la miseria a millones de personas a ser excluidas de la posibilidad de trabajar y de cualquier otro beneficio social.

Sturzenegger fue secretario de Políticas Económicas primero con Ricardo López Murphy y luego con Domingo Cavallo como ministros de Economía durante el gobierno de Fernando de la Rúa. Acusarlo de nazi, ni siquiera usando el mismo eufemismo que La Nación: “salvando las enormes distancias”, sería caer en la misma banalidad política que cayó el titular del Banco Ciudad. De todos modos nunca estará de más recordar el tremendo daño que le causaron a tanta gente las políticas de las que Sturzenegger fue uno de los ejecutores.

El diario La Nación, que respaldó a la dictadura pero equipara a este gobierno con el Tercer Reich, lo hizo en el marco de su rechazo “republicano” a las leyes de la reforma judicial impulsadas por el Gobierno. Tiene que haber alguna trampa en esos sentidos que se cruzan. Los hermanos del nacionalsocialismo: el falangismo y el fascismo, son esencialmente corporativos. Y la esencia de la reforma judicial es anticorporativa. Tiende a abrir la participación ciudadana para romper el manejo cerrado de un poder de la República.

Para hacer efectivo un pedido de amparo ante una ley, la Justicia estima que lo debe presentar un damnificado. Prácticamente ninguno de las decenas de amparos presentados para impedir la elección popular de los consejeros de la Magistratura son ciudadanos comunes. Casi todos ellos son representantes de asociaciones de jueces y abogados. La contradicción está en que si realmente la que estuviera amenazada o resultara damnificada por esa ley fuera la “República”, cualquier ciudadano podría presentar el amparo. Sin embargo, la misma Justicia estaría considerando que las damnificadas en cuestión son las corporaciones de abogados y jueces. El mecanismo que están usando para rechazar esa norma termina por demostrar la necesidad de que esa ley se aplique para romper ese esquema corporativo.

Los pedidos de amparo se pueden describir de la siguiente manera: Son abogados y jueces que se presentan ante otros jueces para que los abogados y jueces elijan a los abogados y jueces que integrarán el Consejo de la Magistratura. Se confunde a este organismo con un sindicato de abogados y jueces. Por el contrario, la Magistratura no está para resolver los intereses de los abogados y jueces, ni tiene por qué representarlos. Sí tiene que haber abogados y jueces, pero para resolver los aspectos más políticos de los requerimientos de justicia de la sociedad en su conjunto. Y por lo tanto es la sociedad, a través del voto popular, la que tiene que elegir a los abogados y jueces que mejor representen sus intereses en esa función.

La idea de que los abogados y jueces que van a estar en el Consejo de la Magistratura tengan que ser elegidos exclusivamente por las asociaciones de abogados y jueces, confunde a la Magistratura con un sindicato. Es una idea corporativa. Se trata de dos corporaciones, los colegios de abogados y la asociación de magistrados que, bien o mal, representan a los intereses de quienes las integran. Pero al avanzar sobre la Magistratura usurpan una institución que debe representar al interés común. En ese traspaso de funciones se trata de hacer prevalecer los intereses de un sector por sobre el interés común. Eso es corporativo.

La derecha, sea Sturzenegger o el diario La Nación, tiene que ser más cuidadosa para hablar de Hitler, porque el nazismo proviene de la derecha y en sus raíces ideológicas surgen lazos y parentescos que no tienen los movimientos que buscan ampliar derechos tanto de las mayorías como de las minorías. El nazismo discrimina a las minorías y a los más débiles. Puede haber derechas democráticas que no discriminen por raza o religión, pero desde el punto de vista económico siempre están con el más fuerte. Que en este país se consolide una derecha democrática es un verdadero desafío porque en Argentina todas las dictaduras han sido de derecha y neoliberales.

Página/12

miércoles, 5 de junio de 2013

Misceláneas


    1-  Temprano en la mañana nos desayunamos con la siguiente noticia en El Cronista: Eurnekian puso en marcha en Chascomús la primera fábrica de chips en Sudamérica. Se trata de una inversión de 300 millones de verdes para la fabricación de chips para tarjetas de trasporte y de crédito (en una segunda etapa la inversión ascenderá a 1200 millones). La empresa cae en un mercado regional que representa alrededor de 1700 millones de dólares. La planta tendrá una capacidad de producción de 1150 millones de chips por año. Excelente noticia, tal vez no lo suficientemente importante como para que el portal de El Cronista la mantenga en el home más que un ratito. En este preciso momento rastrearla es más dificultoso que encontrar una denuncia de lavado de De Narváez.

    2-    Varios portales anuncian acerca de los elogios contundentes de Obama hacia el presidente chileno Piñera. Lo que no termina de entenderse son los argumentos de por qué tales elogios implicarían algo beneficioso. Como cabía esperar la noticia dio letra, entre otros, al periodista de Country Longobardi que estalló de bronca porque a Chile lo mima el Tío Sam y a nosotros no. El hombre que adora decir el adjetivo “bochornoso” dijo que, mientras tanto, la Argentina está siendo arrastrada por Venezuela e Irán (los bárbaros, según la civilización)   

3-       En la edición de la fecha de The Nation el ex presidente uruguayo Sanguinetti titula su nota: Nuestra guerra de secesión. En ella no hace más que volcar una lectura histórica alla’Bartolo entorno a la Guerra de la Triple Alianza. Poco puede sorprender que el anciano liberal le carga la culpa histórica a los paraguayos y no a Mitre, Brasil, Uruguay y, fundamentalmente, a Inglaterra. Lo curioso del asunto es que el hombre basa sus dichos en la obra un autor yanqui, Thomas Whigham que básicamente opina igual que… Sanguinetti, obvio. Lo que no quiere entender el longevo uruguayo es que para que la Guerra de la Triple Alianza haya sido nuestra Guerra de Secesión debería haberla ganado Paraguay y no sus tres atacantes. Justamente, el triunfo de éstos hicieron que hoy seamos el Sur yanqui que la perdió (exportador de materias primas) y no el norte victorioso (manufacturero). La civilización nos sigue contando la historia.

4-       Evidentemente la cotización del dólar ilegal no es un tema en sí mismo. De ser así ¿por qué sólo es noticia cuando sube y no cuando baja?

domingo, 2 de junio de 2013

En Australia no se consigue (H. Verbitsky)


Un juez de la provincia de Buenos Aires hizo circular este análisis político de actualidad, cuyo autor no ha sido identificado, por lo cual sólo es posible alabarlo a distancia:
 
Un domingo Joaquín Morales Solá editorializa en La Nación, afirmando que el gobierno tendría listo un plan para eliminar a todos los ornitorrincos del territorio nacional.

A la noche, Lanata, luego de hacer su monólogo disfrazado de ornitorrinco, se despide con un primerísimo plano rogándoles a los televidentes que hagan algo para parar el exterminio.

Al día siguiente Clarín titula: “Feroz embestida del gobierno contra los ornitorrincos”. “Amenaza de extinción”

El martes Bonelli se pregunta en TN: Van a desapadezed los odnitodincos? Cómo afecta ésto al bodzillo de loz adgentinos?

Y Laje en C5N dice: Ante la incertidumbre por la escasez de ornitorrincos, la gente va a refugiarse en el dólar blue, que va a volver a cotizar a más de diez pesos.

El miércoles Macri saca un DNU prohibiendo la cacería de ornitorrincos en todo el territorio de la CABA.

El jueves un notero de Canal 13 intercepta al ministro de Agricultura Ganadería y Pesca a la salida de su domicilio, y le pregunta cuál es el motivo por el cual el gobierno decidió terminar con los ornitorrincos, a lo que el funcionario, tras mirar el logo del micrófono del periodista para ver si no es una joda de CQC, le contesta: ¡Pero si acá no hay ornitorrincos! El notero se da vuelta hacia la cámara, y dice: En el gobierno no quieren admitir la existencia del plan de exterminio de ornitorrincos.

Comienzan a circular cadenas de mails que dicen: “Hoy somos todos ornitorrincos” y “Si tocan a un ornitorrinco nos tocan a todos”.

Carrió declara que lo de los ornitorrincos es sólo el principio, y que el gobierno va por todo, incluidos los koalas y los osos panda.

Una ONG con sede en Washington lanza una campaña con la consigna: “Fight against argentinian dictatorship!!. Save the platypus!!”

El viernes De la Sota saca un DNU prohibiendo la cacería de ornitorrincos en todo el territorio de la provincia de Córdoba.

El sábado Clarín y La Nación titulan: Sugestivo silencio de la Presidenta sobre el escándalo de los ornitorrincos.

El domingo Morales Solá dice que un funcionario del gobierno (al que no identifica) le confesó que decidieron dar marcha atrás con la matanza de los ornitorrincos, porque se dieron cuenta de que la medida les iba a restar votantes en las próximas elecciones.

Y concluye: los ornitorrincos de la Argentina están a salvo gracias al coraje y la determinación del periodismo independiente.
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